Desértica: Oasis patrimonial

Ubicado en el corazón turístico de San Pedro de Atacama, este especial hotel boutique encanta no sólo por su arquitectura y diseño, sino por estar inserto en un entorno mágico, rodeado por naturaleza. Desértica, sin duda, leyó muy bien la esencia de una tierra, sus tradiciones y valoró el rescate del patrimonio.

 Por María Inés Manzo C. / Fotografía gentileza de Javier Vergara (www.vergararq.cl) y Pablo Jaramillo.

Naturaleza, patrimonio, identidad, sustentabilidad son algunos de los conceptos claves del Hotel Boutique Desértica que hacen de este proyecto un lugar imperdible para disfrutar con todos los sentidos y, además, es un deleite para los amantes del diseño y la arquitectura.

“El dueño de Desértica es el actor Jorge Zabaleta y este hotel nació como una idea que tuvo, hace muchos años atrás, del tiempo en que era mochilero, cuando recorrió el norte y se enamoró de San Pedro de Atacama. Primero se compró un terreno, donde existía una antigua melga, y comenzó trabajando con el arquitecto Fredy Holzer, con el que pensaron el concepto de yurts (o yurtas). Este tipo de construcción circular, como aldeas, son típicas del desierto iraní, se vincula a los pueblos nómadas que tuvieron que atravesar el desierto y a las construcciones atacameñas prehispánicas”, cuenta Javier Vergara Delorenzo, arquitecto a cargo de Desértica.

“Pero luego este arquitecto se fue a vivir a Estados Unidos y Jorge siguió avanzando con la ayuda de maestros de la zona, de manera muy artesanal, en algunas construcciones de adobe. El problema es que faltaban los planos y un concepto claro, por ejemplo, si iba a ser un hostal de mochileros o un hotel boutique. Fue entonces que invitó a participar a mi socia, la interiorista y decoradora Katherine Rahal, quien luego me integró al proyecto. Así comenzamos a darle un giro completo para hacerlo de manera profesional”.

RINCONES MÁGICOS

Uno de los ejes centrales de Desértica fue el rescate de la naturaleza y lo que ya se encontraba en el lugar, pues preservaron en su sitio original todos los árboles, en su mayoría frutales (granadas, perales, algarrobos, chañares, parras, higueras, etc.), que mantuvieron un ambiente con sombras muy agradables y el sonido de aves autóctonas que se acercan al lugar.

“Rescatar lo que ya había en el terreno era muy valioso y se respetó mucho el entorno a través del paisajismo. Pero sin duda, la gran tarea era mantener la melga atacameña, que en la cultura nortina son parcelas que se riegan por inundación. Para ello se creó un sistema de circulación serpenteante de corredores de piedra elevada. Es decir, las habitaciones están en alturas como si fueran palafitos, sin dañar la tierra. Una vez a la semana se inunda todo el terreno y el sonido del agua da la sensación de que estuvieras junto a un río. Se respetó completamente el corredor biológico original. ¡Imagina estar en el desierto más árido del mundo en medio de una inundación!, es realmente increíble”.

“Personalmente lo que más me gusta de Desértica es la configuración de los espacios exteriores y el recorrido que se genera. Vas avanzando por pasillos curvos, que no te permiten ver el final, y sólo se va descubriendo el camino y las habitaciones de a poco. Ahí van apareciendo rincones mágicos, árboles en flor, frutales, casas de pájaros, lucecitas colgantes”.

En Desértica todos los ambientes comunes son al aire libre y se constituyó un gran espacio exterior, que es el centro de todo, donde está la piscina, el lounge, el restaurante-bar y las áreas de descanso. Además un par de fogones que llaman al encuentro y la conversación. “Toda la zona exterior tiene unas sombras exquisitas, —entre los árboles y sombreaderos con varillas de eucaliptus en sus cubiertas— que se agradecen mucho en San Pedro, realmente es un oasis. En el desierto la radiación es muy alta, el cansancio por la luz agota muchísimo, y llegar a un lugar así, tan fresco, luego de un paseo o excursión, es muy reponedor para el cuerpo y la mente. Siempre estás en contacto con la naturaleza. Por eso no es menor que este hotel esté al final de la calle Caracoles, la principal peatonal donde están todos los restaurantes, comercios y agencias de viajes, lo cual es muy cómodo para los visitantes”.

RESCATE E IDENTIDAD

En cuanto a los materiales se hizo un gran rescate de elementos propios del norte de Chile, desde las piedras a la brea (arbusto de la zona que se usa mucho como aislante), con la cual se hicieron los techos de las habitaciones. En la entrada del hotel se mantuvo su cierre original, un muro de pirca patrimonial que se calcula tiene más de quinientos años.

“Lamentablemente, San Pedro de Atacama ha sufrido una intervención muy fuerte y muy descontrolada en términos de arquitectura. Sobre todo la calle Caracoles, que es una zona típica, se ha visto muy afectada, han botado muchas puertas, ventanas y construcciones atacameñas originales y muy poco queda de patrimonio aparte de su iglesia. Es un gran tema en la municipalidad y el gobierno regional, entonces propiedades como la de Jorge son muy valiosas en términos patrimoniales e históricos”.

En esa línea se mantuvo la idea original de los yurts, agregando detalles decorativos de artesanos locales en las habitaciones y todo el hotel. “Mejoramos algunos problemas técnicos y de diseño, así se construyeron catorce habitaciones para descansar en un ambiente íntimo y privado. En cuanto al diseño, Kathy Rahal pensó una paleta de colores inspirada en el desierto, los óxidos y las maderas típicas del lugar. Hay muchos elementos de la cultura atacameña Licanantay, es decir, de los pueblos indígenas de la cuenca del Salar de Atacama, que destaca por una cultura textil muy rica”.

Pero eso no es todo. En cuanto a sustentabilidad, Desértica cuenta con tratamiento de aguas grises y paneles solares, además de abastecerse de su propio huerto y herbario, pensado para el restaurante que posee una carta con cocina local y donde realizan distintos talleres gastronómicos para la comunidad.

Al final del proceso se incorporó al consultor hotelero, Cristóbal Luna, quien ayudó a darle el último impulso en términos de posicionamiento comercial al hotel, contratar al personal y capacitarlos para un servicio de alto estándar. “Este fue un proyecto muy respetuoso, en todo sentido, donde Jorge nos pasó la batuta para leer el entorno y la conservación de los espacios. Por eso tuvo una muy buen acogida con el gobierno regional, los lugareños y los turistas. Buscamos una arquitectura y un diseño que respondiera absolutamente a la necesidades del lugar”.

 

Ficha técnica
Mandante: Hotel Desértica
Superficie: 1.200 m2
Año: 2018
Ubicación: San Pedro de Atacama, Región de Antofagasta
Estado: Construido
Arquitecto: Javier Vergara Delorenzo (@javier_vergara_arquitecto)
Interiorismo: Katherine Rahal (@katherinerahal)