|  |
|
|
|
|
|
| |
Obras como ésta, son las que, aparte de cumplir con los requerimientos de un proyecto inmobiliario, ponen a su ciudad en el mapamundi de intereses internacionales. En el capítulo anterior mencionábamos anecdóticamente a dos personajes deportivos como lo único popularmente conocido fuera de nuestro país. El problema es que “por ellos” no sumamos visitas turísticas, lo cual, es sinónimo de importantes ingresos y puestos de trabajo, por consecuencia, crecimiento y evolución. Sí lo consiguen íconos como el Empire State, que con sus 443 metros de altura fue —hasta el año 1972— el edificio más alto de NY. Luego del atentado del 11 de septiembre, sigue siendo el rascacielos más imponente de la ciudad.
José Pedro Vicente Arquitecto UVM. Magíster en Arquitectura Pontificia UC Santiago info@n5grupo.cl
Magnitudes como ésta, sólo son viables en ciudades donde la cultura indica que lo correcto y bien visto, es llegar a la oficina en metro, a pie, o en bicicleta, los bien llamados “transportes limpios”. A diferencia de otras urbes, en que el ideal es arribar lo más cerca de la oficina en tu propio automóvil, es decir, un auto y un estacionamiento por cada persona. Dicho escenario se traduce no sólo en una importante y desagradable congestión vial, sino también, en una rentabilidad menor en cada proyecto inmobiliario. Esto, porque muchos de sus metros cuadrados deben ser destinados a estacionamientos, los cuales —a pesar de ser vendidos— tienen un costo bastante menor. Algunos sostienen que estos metros cuadrados tampoco podrían ser ocupados en otra cosa por encontrarse en los pisos -1,-2,-3,-4, etc., sin embargo, basta con preguntarse donde están muchos de los supermercados justamente en NY.
Ahora bien, si insistimos que lo mejor es llegar en automóvil a los subterráneos y luego tomar el ascensor hasta la puerta de la oficina, deberíamos hacer el ejercicio respecto a los niveles de subsuelo que tendría que poseer el Empire State para los 21000 empleados y miles de visitas turísticas que, bajo esta misma lógica, perfectamente podrían ir en auto arrendado. Brevemente podríamos pensar en una cabida generosa de quinientos autos por nivel. Le dejo a usted estimad@ lector, el simple cálculo para que imagine tal excavación.
Cabe destacar que el Empire State no sólo se enorgullece por sus dimensiones y evidenciar que es un país que funciona como es como es correcto, sino también, por algunas cualidades –incluso- previas a su “puesta en marcha”. Antes, es necesario recordar que para la construcción de una casa convencional, de materiales hormigón armado con albañilería reforzada y con un metraje promedio de 200m2, las constructoras necesitan unos diez meses para hacer entrega del producto terminado. Sólo si es que en ese período todo marcha sin variables perjudiciales, como un año extremadamente lluvioso, accidentes laborales o proveedores irresponsables que no cumplen con las fechas de entrega. Este proyecto, pese a su metraje y dimensiones, se ejecutó en trece meses y medio, sin descartar cinco accidentes fatales durante su construcción. Si hablamos de accidentes, este 2010 se cumplen nueve años del atentado, pero también 65 años de un siniestro similar no forzado, en el cual, debido a la neblina, un bombardero B-25 Mitchell se estrelló en el lado norte del edificio, entre los pisos 79 y 80. A los pocos días, pese a la gravedad de lo ocurrido, todo funcionaba como ni nada hubiese pasado. Así, el poderoso símbolo norteamericano conocido por muchos como el edificio de King Kong, inaugurado en 1931, ha sido nombrado por la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles como una de las siete maravillas del mundo moderno. Es Monumento Histórico Nacional desde 1986 y también fue designado como monumento de la Comisión de Preservación de la ciudad de NY. Conmemoraciones que lo hacen más propio aún, sin embargo, solidariza simbólicamente tiñendo sus fachadas vía iluminación, con colores asociados a cada temática. Por ejemplo, recientemente fue iluminado en color celeste con motivo de la celebración del Bicentenario de Argentina. Años atrás se tiñó de color verde por tres días en honor a la fiesta islámica, incluso, también se optó por el amarillo indicando el estreno de la película de Los Simpson, pasando por los colores corporativos de Microsoft, y los tonos monárquicos de la Casa Real del Reino Unido. Si seguimos como vamos, puede que lo veamos teñido de rojo en honor a nuestra selección.
PD: Esta columna fue escrita luego del primer partido de Chile frente a Honduras.


|
|
|
|
|
|
Envía esta noticia a un amigo Página para imprimir | |
|
|
|
|
|
|
|
|
|