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Por demasiados años este animal africano estuvo recluido en una jaula mínima, sufriendo constantes maltratos y bajo pésimas condiciones de alimentación e higiene. Hoy, y gracias a las gestiones de diversas empresas, en especial de la viñamarina Ecópolis que fue quien encontró al animal, Gaucho está a punto de volver a la sabana del continente africano, de donde jamás debió salir.
Por Alexander Hopkinson Pérez
Gaucho es un león africano que cuando tenía cinco meses de vida, fue adquirido por el circo Royal Magnum a unos artistas circenses argentinos que habían instalado su carpa en Ovalle y estaban de paso por Chile. Desde ese entonces, han pasado más de cuatro años y durante casi todo ese tiempo, el animal estuvo recluido en una jaula de 1.50 por 3 metros, sin contacto con otros de su especie, sufriendo maltratos y bajo condiciones de alimentación, hidratación e higiene insuficientes.
Félix Romero, representante legal del Royal Magnum, compró a Gaucho por 300 mil pesos en forma ilegal -vale decir- sin la reglamentación internacional que exige la tenencia de estos mamíferos, llamada CITES que en castellano significa: Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Salvaje, a la cual Chile está suscrito desde 1975. El león traficado sería utilizado como atractivo fundamental de la publicidad del circo a lo largo de toda su estadía.
En septiembre del año pasado este espectáculo se trasladó hasta Concón. Gaucho estaba en una celda sin vigilancia, a varios metros de la carpa y los remolques, acomodado en una explanada, a la vista de los vehículos y transeúntes que circulaban por la carretera. Al lado suyo había un generador eléctrico que producía fuertes y constantes ruidos. Fue así como Ecópolis, una organización de protección de los derechos animales y del medioambiente, dio con él. “Lo vi mientras iba en el auto. Me bajé porque me parecía muy surrealista encontrar a un león enjaulado en medio de la nada. Estaba flaco, triste, desmotivado y no tenía nada más que un tomate y una naranja”, señala Fernanda Cifuentes, parte de la directiva de este movimiento. Ese mismo día, se comunicó con la líder del grupo para informarle sobre el insólito hallazgo.
Florencia Trujillo, licenciada en Ciencias Jurídicas y presidenta de Ecópolis Valparaíso, ya en conocimiento del caso, le pidió a su amigo Gonzalo Chávez, médico veterinario de la Universidad Santo Tomás, que examinara preliminarmente al león. Las secuelas físicas y psicológicas eran evidentes. El león no efectuaba respuesta alguna frente a los estímulos del doctor, lo que evidenció el devastador estado en el que se encontraba el animal. De esta manera, procedieron a denunciar el hecho al municipio de la comuna y al Servicio Agrícola Ganadero, iniciando así un procedimiento legal. “Conversamos con el director regional del SAG, Hibert Martínez, y nos dimos cuenta de que había posibilidades de generar un decomiso por el incumplimiento de las normativas de tenencia” cuenta Trujillo. A partir de entonces, se gestó un plan coordinado entre estas instituciones, para embargar en forma definitiva a Gaucho y devolverlo -de algún modo- a su hábitat natural.
OPERACIÓN “RESCATE”
María Consuelo López es terapeuta floral y pieza fundamental en este grupo, su labor era realizar la investigación que –finalmente- posibilitaría el decomiso del animal. Durante dos semanas, día y noche, incluso de madrugada, vigiló las condiciones en las cuales vivía Gaucho. “Hicimos un trabajo de infiltrados, hablamos con gente del circo, haciéndonos pasar por público que quería ver el show y le preguntamos cosas del león, ¿de qué se alimentaba? Las versiones eran muy contradictorias: unos dijeron que tomaba leche con huevo, otros que comía treinta kilos de pollo, algunos decían que eran dos kilos de ave y que le daban comida a las 12:00 AM. Yo fui muchas veces a esa hora y nunca vi que le dieran nada”.
El parte médico señala que efectivamente Gaucho estaba sometido a un alto grado de estrés, causado por los ruidos y el poco espacio disponible, lo cual se manifestaba en sus movimientos estereotipados, algo típico en los animales enjaulados. También presentaba un escaso desarrollo muscular, elevado índice de desnutrición y lentitud en sus reacciones, evidenciando su profundo estado de depresión. Mediante el análisis de los desechos del animal se pudo comprobar la presencia de parásitos estomacales, seguramente producidos por el estado de descomposición en que recibía los alimentos. “El individuo se encuentra ‘desungulado’, presenta una lesión dérmica de desgaste en la zona frontal debido al roce permanente con los barrotes, además muestra una amputación de la última sección de la cola”, dice el informe veterinario. La desungulación’ consiste en la amputación de las uñas y de la primera falange de cada dedo de las manos anteriores del felino. Esta operación, además del dolor que provoca, impide que el animal sea capaz de defenderse o atacar, afectando sus condiciones natas de cazador.
Pese a las dificultades del procedimiento y la resistencia -tanto del león como de los integrantes del circo- Gaucho fue decomisado la mañana del 2 de octubre del 2008, bajo la atenta mirada de los medios de comunicación que llegaron en masa a cubrir la noticia. De hecho, un popular programa de TV de animales aprovechó la ocasión para colaborar con el traslado y el dopaje del animal. Naturalmente, el circo fue multado.
“El SAG nos dijo: no tenemos dónde llevarlo, ni cómo trasladarlo a otro recinto, mucho menos mantenerlo. El problema es que en Chile no hay centros de rescate de grandes mamíferos (osos, leones o elefantes) y cuando se decomisa uno, finalmente lo multan y le dicen al infractor: se lo quitamos, pero téngalo usted como custodio temporal”, explica Florencia.
Inicialmente, Gaucho sería transferido al Zoológico Nacional de Santiago, pero el exceso de demanda impedía que el animal tuviera un cupo. Luego de discutir el destino del mamífero, resolvieron enviarlo al Buín Zoo. “El director de este recinto, Ignacio Idalzoaga, mantiene el zoológico bajo premisas muy diferentes a las de otros similares. En definitiva, el lugar cumplía con las características necesarias como hogar temporal. Ignacio accedió y nos comprometimos a contribuir con el mantenimiento de Gaucho”.
A UN PASO DE LA LIBERTAD
Las recomendaciones médicas sugeridas en el primer informe fueron cumplidas a cabalidad. Gaucho ha evolucionado asombrosamente: aumentó de peso, se muestra ágil, con energía; desarrolla actividades físicas, le creció la melena y el pelaje en general, también sanó las heridas de la frente y la nariz.
El segundo parte, redactado el lunes 15 de diciembre de 2008, por el veterinario Gonzalo Chávez y la etóloga, María José Ubilla, de la Universidad Santo Tomás, señala en cuanto a sus condiciones de bienestar mental, que “Gaucho se muestra reactivo y atento ante la presencia de humanos, realiza movimientos de tipo acecho y caza, ante estímulos que se le muestran desde fuera del recinto, vocaliza y presenta comportamiento de juego, conductas que en las evaluaciones previas no se habían observado”.
Sin duda, Gaucho ya cumplió su transición en este zoológico y los costos de mantención han sido muy elevados para esta organización. Un documento emitido por la jefa de finanzas del Buín Zoo, María Paz Bruna, indica que los gastos mensuales en la dieta del mamífero alcanzan los 358.000 pesos, entre las carnes, vitaminas y minerales que consume diariamente. Además, el zoológico no recibe ganancia alguna por concepto de publicidad, ya que no es exhibido al público.
“La primera obligación es devolver al animal a su lugar de origen, independiente del país donde haya nacido; el león pertenece a una especie exótica presente en el continente africano y si nació en otra parte es porque fue traficado. Lamentablemente, muchas veces no se cumple este objetivo, ya que no puede ser insertado en un medio salvaje”, señala Florencia.
La única posibilidad de que Gaucho pueda ser feliz es en un santuario de leones. Ecópolis obtuvo un cupo para Gaucho en el Drakenstein Lion Park, de Sudáfrica, el cual es administrado desde su fundación, en 1998, por Paul Hart. Este sitio está especialmente ambientado para leones rescatados de circos y zoológicos de todas partes del mundo. El parque se encuentra a unos treinta minutos de Ciudad del Cabo y comprende una extensión de más de veinte mil hectáreas de entorno natural, donde treinta leones viven seguros de cualquier peligro.
CAMPAÑA: “EL REY VUELVE A CASA”
Hoy el tercer negocio más rentable de compra y venta ilegal en el mundo, después de las armas y las drogas, es el tráfico de animales. No sólo constituye un crimen en cuanto al maltrato por el rapto, donde el veinte por ciento de ellos muere, sino también por los abusos a los cuales son sometidos al llegar a su nuevo destino. Es un delito contra el equilibrio del ecosistema, un daño moral a la gente que lucha por sus derechos y -sobre todo- un golpe a la preservación de la especie. Las ganancias del comercio ilegal de fauna y flora en el orbe, según un informe difundido por INTERPOL, llegan a la suma de 17 mil millones de dólares por año. Diez mil millones por fauna y siete mil millones por flora y madera.
Sin embargo, los traficantes no son los únicos culpables de la alarmante situación de las especies exóticas y de las nefastas consecuencias que acarrea todo este comercio. Para Miguel Ángel Valladares, de WWF Adena, (Asociación para la Defensa de la Naturaleza), “al final de la cadena está el consumidor que es inducido por las ofertas existentes, ya sea voluntariamente o por falta de información. Pero la culpa real es de las mafias, que presionan y alimentan la demanda y también de algunos gobiernos que cierran los ojos”.
Para que casos como el de Gaucho nunca más vuelvan a ocurrir, aún en Chile queda mucho por hacer. Se deben tomar las medidas necesarias para: mejorar los sistemas de fiscalización en las aduanas, crear un centro de rehabilitación y tenencia de grandes mamíferos, implementar -de una vez por todas- el Ministerio de Medio Ambiente y, más que nada, proponer leyes de derecho animal con la participación activa de quienes luchan por ellos. Dada su evidente experiencia en estos temas, quisimos saber un poco más sobre Ecópolis y esto fue lo que nos contaron.
¿Cuándo nace Ecópolis y cómo se financia? Es una organización comunitaria que nace a propósito de la problemática de la sobrepoblación de perros en las calles de la ciudad patrimonial y la crisis desencadenada por el sumario sanitario contra la sociedad Protectora Carlos Puelma Besa. Se financia con el aporte de los voluntarios, con donaciones y actividades participativas. Gran parte de los aportes son hechos en especie (material de oficina, fotocopias, impresiones, atenciones veterinarias, remedios, transporte, premios para bingos) y sólo una mínima cantidad se cubre con dinero de los voluntarios. Toda esa información, más lo que nosotros hacemos está en www.ecopolisdisciplinasintegradas.blogspot.com
¿En qué fecha Gaucho podría viajar al santuario y de qué depende? La fecha de su viaje depende de varios factores. En primer lugar, de la recaudación de fondos para financiar su traslado a Sudáfrica (Ciudad del Cabo) y su manutención en el zoológico. Este es un costo que asumimos nosotros, pues el Estado no destina recursos para mantener a los animales que se decomisan. Las tramitaciones en aeropuertos, más los pasajes, valen 9.850 dólares; la ruta es de Santiago a Bueno Aires y desde allí a Johannesburgo. Gaucho volaría durante veintiocho horas en la nave Max Cargo de South African Airlines. La jaula de transporte asciende a 600 dólares y los gastos de manutención alcanzan los 12 mil dólares. Aparte de los trámites legales que corresponden al Estado, específicamente al SAG, que consisten en obtener el permiso CITES para salir del país.
¿Cómo se puede colaborar? A través de la cuenta corriente del RIMA (Red informativa del Movimiento Animal), una organización amiga, que forma parte de CEFU (Coalición por el Control Ético de la Fauna Urbana) cuyos datos se pueden encontrar en el blog de Ecópolis. O bien, hacerlo directamente en la cuenta Nº 23962760708 / RUT 65.915.400 - 5 del Banco Estado, que es la que abrimos nosotros. En caso de consultas, informaciones, pueden escribirnos a ecopolis.di@gmail.com.

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