Click aquí para ver Portada



buy windows 7 ultimateoffice 2010 32 bit oem

office 2010 oemOffice 2010 Professional OEM Windows 7 Ultimate is the most versatile and powerful edition of Windows 7 Windows 7 Ultimate oemIt combines remarkable ease-of-use with the entertainment features of Home Premium and the business capabilities of Professional buy Windows 7 Ultimate 64 bit oem you can encrypt your data with BitLocker and BitLocker-To-Go. And for extra flexibility, you can work in any of 35 languages. Get it all with Windows 7 Ultimate.

Entrevistas Personajes Jueves, 03 de Junio de 2004
Carolina Gálvez: ‘Soy una obrera del vidrio’
Por:  [ Maureen Berger ]
[ Opine ]
 

Coloridos peces, ascensores y mariposas cuelgan de las ventanas, grandes medallones y otras alhajas llenan de vida los mostradores, una escultura que acerca el mar al cerro ilumina una esquina y de fondo la música del jazz crea un ambiente idílico… Es el Taller Galería de Vitrales de Carolina Gálvez, artista que cada día provista de miles de trocitos de vidrios rojos, amarillos celestes o verdes da rienda suelta a su imaginación.

Su taller se ubica en la Fundación Valparaíso (Héctor Calvo 205 Cerro Bellavista), espacio ideal y soñado, donde predominan los ventanales que dejan entrar la luz, elemento vital para el trabajo de Carolina y que día a día es visitado por turistas de diferentes rincones del mundo.
Neruda y el Puerto son fuente de inspiración cotidiana, de hecho sus objetos de arte, de decoración, joyas y piezas únicas, se venden exclusivamente en su taller y en las tres casas del poeta en Santiago, Isla Negra y Valparaíso.

La veta artística de Carolina Gálvez salió a la luz tardíamente, por años se desempeñó durante 15 años como secretaria de distintas empresas en la capital, hasta que un día de 1995 producto del trabajo de su marido Carlos Genovese (el Cuentacuentos) se vino con camas y petacas a la región.

¿Qué gatilló el cambio del teclado por el vidrio?
Antes yo sufría con las pegas que tenía, siempre buscaba el consuelo en otras actividades como el teatro. Una vez que llegamos a la zona me dediqué primero a recorrer Valparaíso, viendo por dónde canalizaba mis inquietudes artísticas. Entonces, fortuitamente, mientras colaboraba en La Sebastiana se abrió el primer taller de vitrales a cargo de la gran María Martner, estudié la técnica durante un año, me encantó y de ahí no paré más. Incluso preparé una exposición en su honor.

Cómo nace el vínculo con Neruda, fuente de inspiración de muchas de tus piezas y joyas…
Siempre he estado vinculada a sus obra, de hecho durante un año tuve mi taller precisamente en la Sebastiana, donde por primera vez abrimos las puertas para que la gente entrara a ver cómo se trabajaba y fue un éxito tremendo. Descubrí que podía dedicarme a esto a pequeña escala, elaborando piezas que por ejemplo incluyen una línea turística con los ascensores o las olas con las casitas de los cerros para colgar en las ventanas. Tengo otra línea Nerudiana con los poemas del autor y he desarrollado varias exposiciones basadas en sus odas al limón, la copa de vino, a la flor azul, la primavera, al amor etc… Me encanta porque sus versos te entregan una cantidad de imágenes impresionante.

“Bienaventurados los que nos copian porque ellos heredarán nuestros defectos” , ¿a qué se debe esa frase enmarcada sobre la pared…?
Lo que pasa es que como en todo lo artístico y artesanal cuando sacas algún diseño, rápidamente te lo copian. Es tan tremendo e increíble que a veces estoy trabajando y hay gente parada en la ventana ¡con croquera y lápices copiando mis modelos!. Mi consuelo es que el sello personal siempre es de uno.

¿Hoy vives de este oficio?
Sí y feliz. Para algunos es insólito pero mi vida transcurre entre los cuentos de Carlos y mis vidrios. Vengo de lunes al sábado y trabajo hasta que se va la luz. Protegida con mi mascarilla, porque algunos materiales son muy tóxicos, voy experimentando con técnicas clásicas y modernas, en vidrio fusionado y en vitromosaico y las aplico en objetos de distintos tamaños y estilos, generalmente inspirados en Valparaíso y la poesía Nerudiana. También cuento con una línea basada en los grandes pintores como Klee, Matisse, Hu ndertwasser, etc. Pero mantengo la exclusividad, porque he recibido pedidos para hacer cien o más piezas de algo que he rechazado. Me muero hacer cien de nada, yo no soy una industria ni una fábrica, trabajo sola y produzco a muy pequeña escala, lo que alcanzo en el día. He hecho miles de objetos pero ninguno es igual al otro, todos son únicos, tienen un nombre y una historia detrás.

¿Mantienes algún vínculo con otras artistas del vidrio?
Por supuesto, este oficio es muy solitario por eso permanentemente mantengo el contacto con un grupo de mujeres que trabajan el vidrio en distintas técnicas, incluso muchas de sus obras están expuestas en mi galería. Hicimos una exposición en La Sebastiana que se llamó “Las Artes del Fuego” donde nos reunimos todas las que trabajamos con fuego como ceramistas, vidrio y esmalte sobre metal. El nexo fueron los poemas de Neruda.

¿Hay proyectos de una segunda versión?
Quiero hacer una exposición con ellas pero acá, en esta galería. Además me gustaría hacer una muestra de volantines de vidrio. Se me ocurren montones de cosas, el problema es que me falta tiempo.

NO A LAS CLASES

Carolina Gálvez está enamorada de su oficio, comparte su espacio con otras artistas, expone cada vez que el tiempo lo permite y es un libro abierto a la hora de trabajar bajo la atenta mirada de quienes visitan su taller. Sin embargo, sólo hay algo que no le agrada y evita: dictar clases “he dirigido re pocos talleres pues debo confesar que no me gusta mucho. No sirvo para enseñar el arte que a mi me apasiona, a alguien que sólo lo ve como una distracción o terapia para superar otros problemas”.

Sientes que con todo esto del Patrimonio y Neruda, el vitral está tomando fuerza como ícono del Puerto?
Puede ser, auque aún existe mucho desconocimiento al respecto, la gente cree que solamente son vitrales los de las iglesias y se sorprenden mucho que se puede aplicar en piezas más pequeñas como en un par de aros o en el medallón de un collar.

¿Hay apoyo del Fondart para esta técnica?
Curiosamente los vitrales no existen en ese tipo de concursos, hay quienes nos clasifican dentro del campo de la artesanía, otras dicen que es arte. Pienso que la palabra artista es un poco grandiosa, yo me siento una obrera del vidrio, trabajo aquí todo el día, martillo, corto, pulo, dibujo con mis manos, muy artesanalmente no con las modernas máquinas que hay en el mercado.

¿En la orfebrería se aplican la técnica de fusionado y también el vitromosaico?
Sí, yo lo trabajo con las técnicas de vitral clásicas como el emplomado (se utiliza un riel de plomo para unir los vidrios y se suelda con plomo y estaño las uniones de los rieles) y la técnica de cobre estañado o Tiffany (consiste en pulir cada vidrio, forrarlo en cinta de cobre y luego soldarlo con plomo y estaño por encima).También trabajo el vidrio fusionado (donde el pigmento se funde con el vidrio en el horno a altas temperaturas). Me gusta trabajar collares en formato grande en un estilo moderno, aplicado en medallones, aros y anillos. Pasan cosas curiosas, como gente que ve una mariposa colgada en la ventana y se la lleva para usarla en el cuello.

¿Qué piezas son las que más atraen a la gente?
Depende, los chilenos son muy tradicionales cuando hago líneas de piezas en tonos azules se venden rápidamente. A la gente le cuesta llevarse cosas que rompan su esquema de colores. Lo figurativo, lo peces, las mariposas o los ascensores causan más impacto que los diseños más locos y abstractos, a las personas les gusta ver y entender inmediatamente lo que se van a llevar.

¿Y a los extranjeros?
Alucinan con los ascensores y con todo lo relativo a Valparaíso. De partida cuando vienen no pueden creer dónde están, todo les llama la atención: las estrechas y empinadas calles que rodean a la Fundación, el hecho que esté inserta en la vida de barrio con la señora tejiendo al frente, el caballero escuchando la radio y los niños jugando en la calle. Alemanes, suizos, australianos y otros extranjeros se llevan las piezas que adquieren con sumo cuidado, pues saben el alto costo que algo así tiene en sus respectivos países.

Tanto contacto con turistas te debe abrir el apetito por viajar…
Sí, nunca he viajado a Europa pero sueño con conocer las técnicas de Barcelona en España o en México. Tendré que ir en algún minuto.

Me imagino que logras que cualquier vidrio que se quiebra se reencarne en algo más…
Claro, copas, jarrones, ventanas, en el fondo cada vidrio de calidad que se quiebra y no es posible restaurar, es materia prima para una nueva pieza, puede ser una escultura, una fuente o una joya.

¿Cuál es tu sueño como vitralista?
Lograr el dominio total del vidrio y ser capaz de hacer una obra muy muy grande que represente mi historia y trayectoria. Bueno, y seguir desarrollando este oficio en mi taller propio, hasta que tenga más de 80 años y sea bien bien viejita.

 
Envía esta noticia a un amigo Envía esta noticia a un amigo    Página para imprimir Página para imprimir


Sitio Desarrollado por Secom