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Entrevistas Personajes Domingo, 09 de Septiembre de 2007
Edgard Gouveia Júnior
Un arquitecto con conciencia social para el mundo
Enviado por:  [ Admin ]
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Desde su puesto de miembro fundador del Instituto Elos en Brasil, Edgard Gouveia Júnior, arquitecto y urbanista, ha mudado su quehacer arquitectónico y urbano para focalizarse en programas de cooperación comunitaria, desarrollo sustentable, y participación social. Detrás de esta ONG está la búsqueda de una mejoría en las condiciones de vida y autoestima de las comunidades marginales, un encuentro para cambiar su país y el mundo.

- por Sacha Sinkovich S.

A Edgard, o Junior como lo conoce todo el mundo, lo conocí en 1993 en Sâo Paulo, en la organización del Encuentro Latinoamericano de Estudiantes de Arquitectura (ELEA). De semblante alegre, muy lúdico, y con una energía desbordante y tranquila a la vez, ha logrado con una constancia y perseverancia única llevar la filosofía del trabajo social más allá de las subjetividades de las personas y las comunidades.

Junior es arquitecto de profesión, en el sentido más amplio de la palabra, y con una vocación social única.

Resulta motivador descubrir cómo su labor ha sido compartida junto a otros amigos arquitectos con quienes ha formado el cuerpo del Instituo Elos (www.institutoelosbr.org.br) en la ciudad de Santos (Brasil), y lo han difundido en principio a Latinoamérica y luego al mundo. Es una misión de eliminación de los vacíos existentes en la sociedad, logrado a través de dinámicas grupales tanto desde dentro como desde fuera de las comunidades que requieren apoyo.

Júnior viaja como embajador en ese mundo ambivalente de ser arquitecto y gestor social.

¿Cómo ves la arquitectura de Chile?
En 1995 visité por primera vez Chile, durante el Encuentro Latinoamericano de Estudiantes de Arquitectura (ELEA-Valparaíso) y me encantó. Con su poesía, son su paisaje y con la acogida de su gente. En aquella época la calidad del diseño de los arquitectos chilenos me impresionó, en especial la forma poética de concepción y descripción de sus obras.

El relieve y el emplazamiento de Valparaíso fueron otro gran impacto, pero la última parte de mi viaje es la que me reservaba la principal sorpresa: Chiloé. A pesar de admirar mucho la arquitectura moderna y contemporánea producida en los grandes centros, es inevitable que hoy, cuando pienso en arquitectura, pienso en Chiloé. La elección de los arquitectos del sur de incorporar aspectos de las construcciones tradicionales en madera y la manera como consiguieron imprimirles un lenguaje provocativamente contemporáneo.

Mis amigos arquitectos me dijeron que si viajara al norte de Chile tendría un impacto similar, pero infelizmente aún no he podido visitar esa región.

¿Cómo es el hacer arquitectura en Brasil?
Considero a los arquitectos brasileros, y en esto no estoy solo, muy talentosos e inventivos. Como pueblo tenemos un gusto especial por la sensualidad de las formas y como profesionales un compromiso con la libertad del diseño que ciertamente son un legado de los grandes maestros.

¿Cuál es el camino que debe seguir la arquitectura actual de tu país, y cómo te afecta en lo personal?
Con todo, y a pesar de mi admiración por las características que destacaran a la arquitectura brasilera en el escenario internacional, la idea de que toda esta capacidad inventiva y generosidad aún no fueran colocadas a disposición de una necesaria transformación socio-ambiental y al servicio de la construcción de un proyecto nacional para enfrentar estos desafíos, me llevó a elegir otros caminos que promovieran más eficazmente la transformación que deseo ver en mi país. Así en los últimos diez años, y en forma paralela a nuestra actividad profesional en el ámbito del diseño urbano y arquitectónico, nos sumergimos en el desarrollo de estrategias de promoción y participación de individuos y comunidades en la construcción del paisaje. De esta manera surgió el instituto ELOS, que se dedica a inspirar y entrenar a las personas y sus grupos comunitarios para que diseñen y llevan a cabo su sueño en forma placentera y de cooperación.

Esta decisión ha dado resultados sorprendentes y con profundas transformaciones prácticas y de conciencia en diferentes sectores gubernamentales, empresariales, académicos y comunitarios. Actualmente el concepto ELOS de apadrinamiento comunitario está siendo llevado a 17 países de 4 continentes.

¿Cómo se logra conquistar ese espacio necesario de emprendimiento social?
Nuestro principio por encontrar y desarrollar nuevas formas y metodologías y el reconocimiento obtenido por ELOS en los últimos años, nos ha impulsado por diferentes caminos. Actualmente gracias a las actividades de ELOS y de ANIMA, nuestra oficina de arquitectura, tengo distribuido mi tiempo como consultor organizacional y gubernamental en Pedagogía de Cooperación y Juegos Cooperativos, Apadrinamiento comunitario y Protagonismo Juvenil, profesor universitario de Pos-grado en Desarrollo Comunitario y Promotor de procesos de apadrinamiento en comunidades pobres.

¿Esta labor es individual o compartida?
Trabajamos siempre en equipo. Actuar colectivamente ha sido una elección desde joven, en el ejercicio profesional, en el curso de arquitectura, en el movimiento estudiantil y posteriormente con el equipo que conformamos Elos: Rodrigo Rubido, Mariana Gache Motta y Natasha Mendes Gabriel. En la actualidad hemos ganado nuevos miembros: Thais Polydoro, Emi Tanaka e Valdeçi Rocha. Nuestros grandes socios son las comunidades con las que actuamos, antiguos profesores de la universidad y amigos. Nuevos socios se aproximan traídos por otros socios, contactos con publicaciones, eventos y programas de televisión.

¿Cómo ha sido exportar esta experiencia al mundo?
Hemos sido invitados a compartir nuestra experiencia en innumerables eventos en Brasil, Argentina, EE.UU., México, Inglaterra, Grecia, Suiza y Francia. En el Primer Encuentro Latinoamericano de la red Ashoka (www.ashoka.org) nos juntamos emprendedores sociales de varios continentes, donde establecimos contactos con metodologías y formalizamos importantes alianzas estratégicas. En La PLEA 2006, Conferencia Mundial de Sustentabilidad en Ginebra Suiza, estuvimos con toda la comunidad científica de esta área, fue un encuentro sorprendente. En el encuentro anual de la Red Berkana Exchange (www.berkana.org), en Mexico-2006 y en Grecia-2007, estuvimos reunidos con personas y organizaciones de África, Asia, América y Europa y construimos una alianza para la difusión de la Escuela de Guerreros sin Armas, uno de nuestros proyectos. Mientras que en Nueva York nos reunimos con un grupo financiero. Estos viajes nos han llevado al encuentro de representantes de diferentes comunidades culturales, económicas, empresariales, científicas, institucionales y gubernamentales de los 5 continentes. El aprendizaje generado a partir de estos encuentros es lo que más ha alimentado nuestro quehacer.

¿Cómo ven tu labor afuera de Brasil?
En todas estas realidades el impacto de nuestro trabajo es el mismo: un gran encantamiento, inclusive en los grandes centros de Europa y Estados Unidos. Este resultado corrobora nuestra intención de desarrollar una metodología que pueda servir a todos los pueblos de todos los lugares.

Dentro del ámbito internacional, ¿cuál es tu rol?, ¿te consideras un líder mundial?
No me considero un líder mundial. Al ser elegido como un “Emprendedor Social Ashoka” (Ashoka Fellow) pasé a formar parte de un listado de personas con un rol de liderazgo internacional estratégico. Sin embargo para merecer este título tenemos que presentar resultados mucho más consistentes. En lo que sí confío es en que logramos, con la Escuela de Guerreros sin armas y con el Juego Oásis, contribuciones estratégicas que comienzan a dar frutos en una escala internacional.

¿Cómo hacen para atraer más gente a la labor social que imparten?
¡Colocar a las personas en acción! Buscamos crear oportunidades de participación activa para la transformación de la realidad. Todo el mundo quiere cambiar el mundo, y puede. Y cuando participa de una experiencia placentera en la que se siente seguro de haber contribuido para convertir la vida de alguien en un hecho más maravilloso, siempre querrá seguir “jugando”.






 
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