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EDICIÓN | Junio 2013

A la caza del Octubre Rojo

Por Maximiliano Mills, www.maxmills.com
A la caza del Octubre Rojo
Debo admitirlo de entrada. Esta es una de mis películas favoritas de todos los tiempos. Y el haber navegado en un submarino me da el “derecho de locación” para comentarla en Cine Paralelo… ¿Quién iba a pensar que una ambientación tan limitada como el interior de un submarino pudiera generar uno de los guiones con mayor pulsación de suspenso en la historia? Esta película de 1990 está basada en una exitosa novela homónima protagonizada por el personaje de ficción creado por Tom Clancy. Esta fue la primera aparición en el cine del analista de la CIA, Jack Ryan, interpretado por  Alec Baldwin, cuyo protagonismo comparte en la película con la actuación magistral de Sean Connery como Marko Ramius. Ucraniano de origen, Ramius es el capitán del  submarino nuclear más moderno de la desaparecida Unión Soviética, el “Octubre Rojo”, equipado con un revolucionario sistema silencioso de propulsión magneto hidrodinámica llamado Oruga, el cual lo hace invisible a cualquier sonar.
 
El plan de Ramius para el submarino recién lanzado al mar es otro: desertar en Estados Unidos con la tripulación y el submarino incluido. Esto como venganza por la muerte de su esposa a manos de un cirujano borracho, quien por ser hijo de un alto miembro del Partido, no fue sancionado. Aunque, esta aclaración fue omitida por el editor para dejar el metraje final de la película en solo ciento treinta y dos minutos. Cruzando el Atlántico es descubierto y perseguido por el submarino estadounidense “USS Dallas”, pero Ramius activa el nuevo sistema de propulsión Oruga logrando eludirlo y desapareciendo “en sus narices”. Ramius ya ha enviado a Moscú una carta informando su intención de desertar. La marina soviética manda de inmediato a la mayor parte de su flota a hundir el “Octubre Rojo”  para impedir que caiga en manos de Estados Unidos. Este movimiento es detectado en Washington y desencadena un despliegue recíproco de la  flota norteamericana para encontrarlo. Es aquí el momento de inflexión en la trama, cuando Jack Ryan, sugiere la posibilidad de que Ramius pudiera estar desertando con el submarino y su tripulación, un regalo de tecnología soviética caído del cielo que debe ser aprovechado. 
 
Hay una anécdota que cuenta la forma en que se involucró Connery en la dirección de actores: obligó a desplazarse en los ensayos a todos los que interpretaban oficiales del “Octubre Rojo” usando una faja “para enseñarles como se asume la autoridad”. Y es aquí donde el director John McTiernan acuña el mayor valor de esta película: sus personajes. Cada uno esta cincelado con dedicación y la certera asesoría de ex-miembros de la marina, retratando con asombrosa realidad la acción transcurrida dentro de los salones del poder en Washington, el portaviones “USS Enterprise” (madre de la operación contacto) y la tenue claustrofobia respirada al interior de tres submarinos. Todos los personajes son creíbles y son justamente ellos los que mantienen el suspenso narrativo sin decaer —todo lo contrario— a través de una trama enredada en lo político, desconocida en su ingeniería y potencialmente aburrida para cualquier civil alejado de los códigos navales y militares. Sobresalen del resto, los diálogos entre el técnico de sonar del “USS Dallas”, Jones y su comandante Mancuso, los cuales reafirman que hay instintos que los computadores jamás podrán replicar. Las tácticas que emplea Ramius enfrentado submarino-a-submarino son fascinantes y potencian el suspenso dentro del limitado escenario que es el puente de mando de un submarino nuclear.
La caza del Octubre Rojo es una emocionante narración que te mantiene colgando al borde del asiento y que ha  resistido en una forma admirable el paso de dos décadas sin perder vigencia. Otros productores en Hollywood se acoplaron al éxito de esta película de submarinos, financiando clones para realizar otras cintas con historias de submarinos, como Marea roja, U-571 y K-19: The Widowmaker. Para mí, solo Marea roja tuvo algo de éxito en revivir cercanamente la inigualable tensión narrativa de Octubre Rojo. Tuvo dos nominaciones y logró un Oscar por “mejor efectos de sonido". Si eres aficionado a la estrategia que se desarrolla jugando ajedrez, llegarás a adorar esta película.
 
 
“La caza del Octubre Rojo es una emocionante narración que te mantiene colgando al borde del asiento y que ha  resistido en una forma admirable el paso de dos décadas sin perder vigencia”. 
 

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