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Entrevistas

EDICIÓN | Diciembre 2012

El hombre de TVN

Jorge Zabaleta, actor
El hombre de TVN

La pantalla lo adora y las televidentes también; su encanto atraviesa edades y estratos sociales, el común de las féminas en Chile lo considera guapo. Más ahora que se aventuró en las teleseries nocturnas de TVN, donde ha tenido que acostumbrase a grabar escenas más subidas de tono.

Por Maureen Berger H. Fotografías Vernon Villanueva B.

Más alto, más delgado pero igual de espontáneo, natural y simpático como se ve en televisión es Jorge Zabaleta (42), actor y una de las principales cartas de TVN, que cada noche vive el sueño del pibe como protagonista de la teleserie nocturna Solteros.

Sus inicios no tuvieron que ver con el teatro ni mucho menos, Jorge estudió un poco de administración de empresas y otro tanto de publicidad, pero no terminó. “Yo buscaba una veta creativa en la publicidad y finalmente me pareció súper fría, pese a que hicimos buenas campañas en la escuela. Opté por trabajar y no estudiar. Tenía la empresa Sonotec, que se dedicaba a la duplicación de casetes de grupos de música nacional. También le hacía los casetes a Cachureos, cuando estaban en TVN, y un día fui a cobrarle una factura al canal y me encontré con la productora Tita Colodro”.

¿Ella fue entonces quien te descubrió?
Sí, me reconoció como hijo de Antonio Zabaleta y me entusiasmó con unos talleres de actores que realizaban en el canal, a cargo de Luis Alarcón. El se transformó en una especie de maestro para mí. Trabajé con él dos años, cuando conocí su casa, su vida, me di cuenta de que yo quería ser cómo él. En ese entonces, hice algo pequeño en Loca Piel (1996) y luego me llamaron de Canal 13.  

MACHOS

Jorge fue contratado por el área dramática de Canal 13, dónde participó en varias teleseries.  Luego de la crisis interna  que gatilló el cierre del área el 2000, volvió a abrirse tres años más tarde con Machos, donde Jorge interpretó a Álex, uno de los hijos de Ángel Mercader (Héctor Noguera), el patriarca de la familia.

En 2008, tras no renovar contrato con Canal 13, fue contratado por TVN y se integró a su área dramática y con él emigró su eterna compañera de las telenovelas, María Elena Swett. Juntos han sido dupla televisiva durante muchos años.

¿De todas las teleseries, cuál te ha marcado más en lo profesional y personal?
La primera siempre va a ser la más bonita, porque fue descubrir un mundo totalmente nuevo, imagínate que antes yo era un mero espectador. Con Cerro Alegre nos fue muy bien, pero Machos cumplió varios hitos, le ganó al director Vicente Sabatini de TVN —algo impensado entonces—, reflotó el área dramática de Canal 13 y tocó temas delicados en un canal católico. Obvio, es la más exitosa en la que he participado.

¿Por qué te fuiste de Canal 13?
Necesitaba tiempo, no podía seguir trabajando los fines de semana, yo grababa mucho sin parar, de 08:00 a 21:00. Hubo un momento en que sentí que había logrado llegar a un lugar importante y tenía la oportunidad de elegir dónde quería estar y qué deseaba hacer. TVN, en ese instante, me dio todas las facilidades, con horarios, asegurándome fines de semana, vacaciones y más. Fue una pena irme, me costó un par de años acostumbrarme, pero también en ese minuto pensé que mi trabajo era importante, pero mi familia mucho más.

En La familia de al lado, hiciste de malo, ¿volverías a interpretar un papel así?
Sí, lo pasé bien, fue un personaje entretenido, pero me hubiese gustado que fuera una teleserie nocturna. Porque representar a un tipo abusador con su mujer y sus hijos en horario de las 20:00 es complejo. La gente no lo rechazó como creí y, de hecho, reconoció mi trabajo, por sobre el personaje, pues me gané todos los premios.

 ¿Después de llegar a las nocturnas, podrás regresar al horario familiar?
Las nocturnas las veo como un cambio de formato, no como un salto en mi carrera, pues me sigue gustando el horario familiar, siempre lo he defendido. Es un horario transversal que sí tiene público, aunque digan lo contrario. En las nocturnas se tocan otros temas y la actuación es más explícita, con escenas más subidas de tono, aunque con cierta censura, pues creo que la televisión tan fuerte y cruda no le gusta a una gran mayoría de los televidentes.

Está el liberal, mujeriego, infiel, sensible, inútil, gozador. ¿Cuál es tu personaje en Separados?
Mi personaje es un separado liberado, que no solo está casado sino que también trabaja para su suegro y está atrapado por una mujer de carácter muy potente y manipuladora. Es un gallo que ha perdido toda su identidad, no sabe quién es, cómo vestirse, qué pedir en un restaurante, hasta que se separa.

¿Te tocó vivir esto en tu vida, en los cuatro años que estuviste separado de tu mujer?
Sí, estuve separado ese tiempo, pero no fue por esa razón (ríe). Tampoco me dediqué a vivir la vida loca, tuve algunas pololas, pero siempre he sido un gallo estable en todo sentido. La inestabilidad me incomoda mucho.

HOMBRE ALFA

Para las apoderadas del colegio capitalino (Craighouse), donde Zabaleta tenía a sus niños, era una locura verlo llegar a buscar a sus hijos. Especialmente, porque en ese momento era el protagonista de Aquí mando yo, donde interpretaba a un locutor radial  separado, pero muy apegado a sus hijas, y excelente “dueño de casa”.

En la vida real lo de ser caballero se le da fácil, abre la puerta del auto, enciende el cigarrillo a las mujeres y habla mirando a los ojos, todo el tiempo. No obstante, no se considera un “macho alfa”, como lo han querido denominar. “Uno es igual que todo el mundo no más, no hay tanta diferencia. Llego a mi casa, está mi mujer (la diseñadora Francisca Allende) y mis tres hijos Raimundo (16), Milagros (6) y Antonio (4). Hay que cumplir, cocinar, pagar cuentas, tapar la gotera, cambiar la llave, arreglar el calefón, o sea, lo que le pasa a toda la gente. Vengo de una familia de súper clase media, viví toda mi vida en una población de gente honesta y trabajadora en Santiago y para mí siempre ha sido importante no cambiar y llevar adelante la buena educación que me dieron mis padres”.

¿Es cierto que no aguantas la flojera en tus hijos?
Sí, de hecho no me importa si mis niños estudian o no una carrera, que hagan lo que quieran cuando sean grandes, pero la flojera no se las he aguantado nunca. Encuentro que ser flojo es lo peor que le puede pasar a una persona. Alguien que no tiene motivaciones ni para levantarse en la mañana, no lo tolero. La flojera es lo único que te puede hacer fracasar en la vida.

¿Es porque tú eras así? Pensando que te echaron de muchos colegios, Saint George, Saint Gabriel´s y el colegio San Luis…
Me echaron por desordenado, no por flojo. Yo era de los que conversaba mucho, me paraba, era hiperactivo. Nunca me gustó el colegio, me cargaba. Con mis hijos es distinto, son buenos, el mayor tiene dieciséis y su cuota de rebeldía, pero no tanto como la mía. A mi papá le costó harto sacrificio enrielarme (ríe). 

ESCAPE MUSICAL

A Zabaleta le gusta escaparse, solo con su moto, con su mujer o con sus tres hijos. Sus destinos favoritos siguen siendo Mendoza, en Argentina, y San Pedro de Atacama, en Chile.

¿Cómo va el proyecto de abrir un hotel en San Pedro?
Por culpa de los permisos, que se han ido complicando, llevo siete años esperando para hacer un hotel ciento por ciento autosustentable y ecológico en San Pedro de Atacama. Así que decidí no esperar más y voy a empezar un proyecto bastante menos ambicioso, lo que es una pena porque el anterior era maravilloso.

Sé que eres músico y tienes tu banda, Los Genitales, ¿piensan grabar algo?
Es una banda que formé con un grupo de amigos aficionados, con la que nos juntamos algunos fines de semana. Hacemos cover de Pink Floyd y terminamos en pachanga. Es para relajarnos, no suena ni medianamente decente como para presentarse en algún lugar (ríe). Yo soy baterista y segunda voz; el vocalista, guitarrista y tecladista es Cristián Leal y también participa Cristián Arriagada, actor, que toca el bajo. 

¿La veta musical la heredaste de tu papá, Antonio Zabaleta?
Sí, yo nací y crecí rodeado de músicos, en los años setenta la sala de ensayo de mi papá y los Bric a Brac era mi pieza. Dormía rodeado de equipos de grabación, micrófonos y guitarras. Fue una época maravillosa.

HARTA RADIO Y POCO CINE

Se ve que te encanta animar eventos, ¿y animar programas de tv?
Para los eventos me hago el tiempo y siempre estoy disponible, por ejemplo, con la Caja Los Andes y la producción de Movistar Arena he recorrido varias ciudades de Chile, grandes y pequeñas, animando un festival de la primavera. Pero la animación de programas no me entusiasma tanto, salvo ser jurado. Ni hablar de formatos como el matinal de TVN, al que —aclaro— jamás me han llamado y tampoco aceptaría; cuatro horas todos los días en pantalla me parece mucho y no es lo mío. 

¿Por qué has hecho tan poco cine (Antonia, Secuestro, Súper)?
Porque no tengo tiempo y, de verdad, el cine me aburre un poco. No he tenido la oportunidad de trabajar con buenos directores ni de tener buenos guiones y para hacer cosas que a uno no le gustan, prefiero pasar. Me han llamado para algunos proyectos, pero como trabajo tanto en televisión, es difícil tener los tiempos.

¿Entonces, por qué  haces radio, si es un medio que te ata a estar en vivo día a día?
Lo que pasa es que la radio es un medio donde me puedo desenvolver libremente, me relajo, me río y en Gemelos (FM Tiempo, lunes a viernes 10:00 a 11:00) tengo un compañero extraordinariamente bueno, que es Carlos Pierattini. Nos ha ido muy bien y nos escucha mucha gente. Aunque la radio me ata, lo hago porque me gusta, el programa es mío y entonces, digo y hago lo que quiero. En la tv hago personajes, en la radio puedo ser yo mismo. |
 

“Vengo de una familia de súper clase media, viví toda mi vida en una población de gente honesta y trabajadora en Santiago y para mí siempre ha sido importante no cambiar y llevar adelante la buena educación que me dieron mis padres”.

 

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