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EDICIÓN | Julio 2012

Arte cautivante

Javiera Stipicic, Mano Nativa

Esta iniciativa conjuga el trabajo exclusivo de artistas y artesanos desde distintos puntos geográficos del país. Un trabajo artesanal, hecho a mano, exclusivo y original. Un trabajo que rescata los orígenes del arte chileno, el reciclaje, y que se convierte en una gran vitrina de nuestra identidad, de nuestra historia, de nuestras leyendas. Vitrina que hoy traspasa fronteras con productos que se han transformado en los regalos de protocolo del gobierno. Y en el sueño de su gestora, Javiera Stipicic.

Por Macarena Ríos R./ fotografía José Luis Salazar

Una de las primeras adquisiciones a Mano Nativa fue la compra de un gran fieltro azul con la figura de una luna. Un regalo ideal si pensamos que era para la escritora y Premio Nacional de Literatura, Isabel Allende, y que fue escogido por el propio Felipe Camiroaga. Cuentan que la autora de Eva luna quedó tan maravillada, que le regaló un montón de libros en retribución, durante la entrevista que le hiciera el animador en su casa de Los Ángeles, en 2009.

Mano Nativa no tiene una tienda física. Es una plataforma virtual que muestra los trabajos únicos y exclusivos de más de veinte artistas y artesanos. Gente de la tierra magallánica, del altiplano, chilotes que fueron reclutados en viajes o producto de la casualidad —o causalidad dirán algunos— por la periodista Javiera Stipicic, una mujer que nació en Punta Arenas, que emigró a Santiago, que trabajó por más de diez años en distintos programas de televisión y que decidió hacer un giro de ciento ochenta grados.

LA PUNTA DEL ICEBERG

El corazón de esta historia comienza en Chiloé. El mítico, el vestido de palafitos y maderas centenarias. Corría el 2008 y Javiera, luego de dejar sus trabajos en una editorial, en la Orbe, y sus asesorías comunicacionales, emprende un viaje al sur con Andrés Mosqueira, su novio. ¿El fin? Ir a visitar a sus parientes a la Isla Grande de Chiloé.

Y se enamoró de la isla. Tanto, que al año siguiente decidió levantar junto a Andrés un hotel boutique de un antiguo palafito —ubicado en el Barrio Patrimonial Gamboa, en Castro—, uno de los pocos que se salvaron del maremoto del sesenta. Ese año estuvo marcado por los viajes constantes, la búsqueda de una identidad decorativa y la exploración de artesanos. Un par de escultores, una diseñadora de Ancud, una artista en fieltro magallánica, una agrupación de tejedoras chilotas en telar, y comenzó la aventura del diseño y de dar vida a este hotel. Un hotel temático que más tarde se llamaría Palafito 1326 —www.palafito1326.cl— y que ostenta el número uno dentro de las recomendaciones de los europeos.

“Conocí poetas, pintores, artistas que con maestría llevaban adelante su cultura, usando los materiales que le ofrecía su tierra y las convertían en verdaderas piezas de arte que usé como decoración para el hotel. Decidí comprar algunas obras para nuestra casa en Santiago y obsequios de lana para mis amistades. A fines de ese año, gracias al bendito consejo de un gran amigo, decidí formalizarme como empresa, así nace “Mano Nativa, Objetos con Identidad”. Cobre, lana, cuero de vaca y salmón, maderas nativas, recicladas, gres, hierro, greda, cochayuyo, lapislázuli, son algunos de los materiales que comercializa. Sus ganas, su amor por nuestras raíces y su perseverancia, convirtieron a Javiera Stipicic, en una de las proveedoras de los regalos de protocolo del gobierno.
 
LECTURA POÉTICA

Era imposible que la casa de Javiera no estuviera rodeada de arte. Originario, magallánico, primigenio. Un tótem de tronco de ciprés de la Patagonia insular saluda desde el comedor. Esculturas en bronce y gres decoran los generosos espacios, echarpes en color crudo tejidos por las manos de una abuela centenaria chilota que vive en la isla de Juanes en Chiloé. Una banqueta con telar con sacado de vellón le da un toque aún más autóctono al living. Un gran cuadro del único pintor chilote descansa en la muralla principal. “Su obra es tan fascinante, que necesitábamos tener su arte en nuestra casa”.

¿Tu objeto fetiche?
Los tótems de madera nativa e incrustaciones de piedra del escultor Chumono, ¡me matan!

¿El trabajo más extraño?
Una vez me pidieron una chueca y justo estaba viviendo en Chiloé y tenía por vecino a un lonco huilliche. “Don Roberto, necesito una chueca”. “No sea ignorante, esa es una palabra ‘huinca’, el objeto se llama huiño y el juego se llama palín”. En un par de días en mismo lonco me fabricó un palo sin pulir de madera de temu de río muy liviana y dura a la vez (es blanca) que es ideal para ese tipo de juego y una pelota de trapo. Ese conjunto fue envuelto en una caja preciosa con hilos de cobre para el primer Ministro de Canadá, que es fanático del hockey.

¿Por qué la artesanía nacional es poco valorada?
Se tiene la idea de que es fome, con poco brillo, poco encanto, incluso rasca. ¡Qué concepto más equivocado!

Por un pasillo interminable, llegamos a un rincón especial donde Javiera guarda con recelo todas las obras que representan a cada uno de sus artistas y artesanos.  

Una escultura-triciclo hecha de ciprés de las guaitecas y alerce todo en reciclaje. Cojines en telar con lana chilote, fieltros en lana de llamo y alpaca en teñidos naturales, echarpes de alpaca teñidos en shibori (por sistema de amarras) hecho por aymaras. Pieceras y alfombras en lana. Trabajo en cestería, cueros de vacuno en todas sus versiones (charol, gamuza, con brillos, lisos, con folia, tipo reptil) y salmón, trabajos en serigrafías.

¿El sello de Mano Nativa?
Recuperar, volver al origen de las cosas, rescatar, reivindicar a los pueblos originarios que fueron castigados por el hombre blanco y esta civilización tan poco respetuosa, hasta volver a lo hecho a mano y a las materias primas nobles.

¿Cómo surge el nombre?
Todas las obras que ofrecemos son elaboradas a mano por nativos de distintos lugares de nuestro país, de ahí su nombre. El slogan ‘objetos con identidad’ tiene que ver con la esencia de este emprendimiento, con una fuerza emotiva que transmiten las materias primas que provee cada región, que provee cada artesano, objetos con leyenda, con cuento, con energía, con historia.

¿La historia que más te ha emocionado?
Me conmueve la entereza y dignidad de un grupo de mujeres chilotas que, unidas y decididas, le proporcionaron un real valor a su esfuerzo y creatividad. Me enternece y enorgullece la señora que cría y esquila sus ovejas, que en su predio en una pequeña isla lava, hila, tiñe y trabaja en telar su lana y, finalmente, viaja en bote para vender sus frazadas ¡Es rudo! Me sorprende la soledad en la que muchos han decidido vivir y crear. El empeño en la mayoría de los artesanos que trabajan conmigo es soberbio.

Desde los estantes destacan esculturas en cobre desde Coya (como la trucha volada, o la cola de salmón), collages hechos de objetos de recolección como piedras, plumas, huesos y vidrios erosionados por la naturaleza y el tiempo, esculturas de coigüe con acero dulce grabado, trabajo en tapiz, murales, caminos de mesa, marcos reciclados de ciruelillo, alerce o ciprés de las guaitecas con tramado en cobre y seda. Esculturas minimalistas hechas de lenga recogida de Magallanes o en alerce y acero sacado de fundiciones y maestranzas. Figuras en bronce. Motivos antropomórficos en gres. Tejuelas de palafitos que han sido derrumbados, que vienen con la pátina de la pintura del tiempo, se transforman en piezas únicas “Y me roban el alma”.

CORAZÓN DE VELLÓN

Javiera, (Mayeya para los amigos), se considera una magallánica acérrima. “Un corazón de vellón”. Desde su casa, frente a una majestuosa cordillera, dice que crear y emprender Mano Nativa es de las buenas decisiones que ha tomado en la vida. “Promover la cultura de chilenos entre chilenos, es un desafío muy interesante, hoy las empresas valoran el trabajo de nuestros artesanos y lo buscan”.

Viaja bastante a Chiloé y a la Región de Magallanes a ver, in situ, el trabajo de sus artesanos y artistas. “La posibilidad de presenciar el trabajo de mi gente es un privilegio. Tiene que ver con los sentidos, con el poder tocar y oler los materiales; ver cómo estos seres talentosos, sensibles y sencillos cambian el estado de las cosas, por ejemplo, cómo transforman las hojas de una planta nativa en tiras de fibras de bellos colores y con ellas, un canasto”.

Mano Nativa trabaja con grandes empresas y grupos económicos importantes del país. Ofrece regalos relacionados con el tema del reciclaje, del sello verde, de la responsabilidad social empresarial, un obsequio que tenga que ver con lo que quiere transmitir la empresa. Al fuerte de los regalos corporativos y de protocolo, se suma una nueva rama: la decoración de oficinas y espacios públicos de nuevos proyectos arquitectónicos.

¿Proyectos?
Este emprendimiento es joven y necesita echar raíces profundas en su propio territorio. A futuro, queremos viajar por el mundo promoviendo parte de la cultura del arte chileno.

“El slogan ‘objetos con identidad’ tiene que ver con la esencia de este emprendimiento, con una fuerza emotiva que transmiten las materias primas que provee cada región que provee cada artesano, objetos con leyenda, con cuento, con energía, con historia”.

 

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