Tell Magazine

Entrevistas

EDICIÓN | Agosto 2018

Proactivo

Felipe Schlack, presidente de la CChC
Proactivo

Las ganas, energía y optimismo del nuevo presidente de la CChC, Felipe Schlack, se respira en sus oficinas. Su nombramiento no es una sorpresa, sino el resultado de un camino que empezó hace casi ocho años cuando recién se incorporaba a la labor gremial y que hoy lidera tendiendo como propósito proyectar una ciudad sustentable y amigable; sin dejar de lado su faceta solidaria como piloto perteneciente a la organización Médicos del Aire.

Por Soledad Posada M. / Fotografías Sonja San Martín D.

Con mucha fuerza y empuje, Felipe Schlack asume su nueva investidura como presidente de la Cámara Chilena de la Construcción penquista. Quiere continuar el trabajo que viene realizando junto a su predecesor, Manuel Durán, contando también con una mujer en su equipo, la vicepresidenta Helen Martin. “Este año, además, hay mujeres presidiendo cuatro de los cinco comités gremiales”, recalca. Pero para Felipe, trabajar codo a codo con mujeres no es algo extraño. “Mi mamá es una de las primeras empresarias del rubro de la construcción, la arquitecta Carmen Luz Muñoz. Crecí con una mamá con casco y bototos, lo que para la época era una rareza”.

Felipe Schlack nació y vivió su infancia y adolescencia en Concepción, luego se fue a estudiar Ingeniería Comercial en la Universidad Adolfo Ibáñez. Vivió en Santiago por diez años, antes de regresar a Concepción, donde hoy es director ejecutivo de Inmobiliaria Aitué.

Su vida en la capital lo ha acercado a los problemas de las grandes ciudades. Dificultades que aún son de menor escala en Concepción, pero que afectan la calidad de vida, algo que, para Felipe, es lo mejor de vivir en Concepción. Por eso, valora mucho el trabajo del gremio, que conoce desde que se incorporó a Inmobiliaria Aitué y por ende a la CChC. “Antes miraba la actividad gremial como algo lejano, cercano a lo político. Vengo de una generación donde el foco lo teníamos solo en trabajar dentro de la empresa. Sin embargo, las dinámicas han cambiado en el mundo, y ahora, desde el relacionarse con los demás, se pueden obtener resultados que van en pro de todos. En ese orden, los gremios han tenido preponderancia por su transversalidad y capacidad de proponer”. También, aprecia la diversidad de opiniones que enriquecen el diálogo gremial. “Nuestros socios provienen de diversos ámbitos, empresas constructoras, inmobiliarias, profesionales, empresas de servicios, ingenieros y arquitectos. Una base diversa, por lo que tenemos una opinión de peso, que es capaz de generar acción y oportunidad”.

RECUPERAR CONFIANZAS

Al principio, en la CChC, Felipe participó en el comité inmobiliario. Luego, en la mesa directiva de este comité. “Lo presidí por tres años, por lo que también fui parte organizadora de la Feria Inmobiliaria de Concepción”. Admite que en todos los aspectos de su vida siempre parte observando, y lentamente toma cartas en el asunto. Ahora, está de lleno trabajando para llevar a la práctica los tres lineamientos que regirán su mandato, no sin antes proponer un desafío nacional. “Hay que derrotar al gran enemigo de nuestro país: la desconfianza. La que genera resquemor, traba los procesos que tenemos que llevar a cabo para ponernos de acuerdo y avanzar. Y para recuperar la confianza, hay que conocerse. Encontrar puntos en común y crear vínculos, pero con los puntos sobre la mesa. Y, en esa labor, entran los gremios. La cámara es un gremio transversal, porque la construcción afecta todos los ámbitos de la vida”.

¿Cuáles serán los lineamientos de tu periodo?

Tenemos tres ejes. Primero, el fortalecimiento del rol gremial. La cámara no se debe solo a sí misma. La comunidad espera opiniones y decisiones de nosotros, que tengamos utilidad, que nos vinculemos con la comunidad y propongamos, además de recoger inquietudes, para, en conjunto, proyectar la ciudad que queremos y proponer. En segundo lugar, promover el liderazgo y la participación de más personas. El que tengamos una vicepresidenta y cuatro de los cinco comités presididos por mujeres, es un buen síntoma. Lo tercero es la productividad. En Chile, entre los países de la OCDE, estamos en los últimos lugares.

¿Cómo aporta la cámara en mejorar la productividad?

Este es un desafío importante. Hay dos vías de aporte. Los proyectos se complejizan por los cambios continuos, como la Ley del IVA, la Ley laboral, la Ley de ductos, la Ley de aporte al espacio público, los trámites, las leyes medioambientales, etc. Nosotros proponemos cómo hacer los proyectos más eficientes, para que las empresas se centren en construir. Además, pretendemos difundir los cambios tecnológicos y de procesos que suceden en el mundo, para que lleguen más rápidamente a las empresas socias.

HACER CIUDAD

Con respecto a la infraestructura, Felipe Schlack tiene el diagnóstico claro.En Concepción, ya hay treinta minutos de desplazamiento para llegar a cualquier lado. En Santiago, piensan que exageramos con nuestros tiempos de tacos, pero lo cierto es que no queremos que sigan aumentando, sin hacer nada al respecto. El desarrollo inmobiliario viene de la mano con la infraestructura vial. Debemos ser una sociedad justa en infraestructura, con acceso a los mismos servicios”. Para eso, es categórico en indicar que deben concretarse las obras viales y de infraestructura, como el soterramiento de la línea férrea, construcción de puentes, etc.

¿Para dónde crecemos?

Concepción tiene restricciones naturales que la condicionan, pues estamos entre la Cordillera de la Costa y el mar. Tenemos alternativas reducidas. Crecer en extensión, como para Coronel, Penco o Chaimávida, no es la solución. La densificación es importante. El casco urbano tiene facilidades para las personas y la capacidad de absorber mucha gente. Hace diez años se construían setenta por ciento de casas y treinta por ciento de edificios. Hoy estos porcentajes se han invertido. Cada vez hay más restricción de espacio físico. La solución está en el centro. El terremoto abrió paños para ser construidos, en un entorno amistoso y sustentable, que trasforma positivamente la calidad de vida para quienes residen ahí, y se gana tiempo para los habitantes.

DESAFÍO

¿Cómo se ha visto la plusvalía en sectores residenciales como Andalué?

Históricamente, los precios de los terrenos han subido, primero ralentizaron su subida y luego retomaron el alza. Los precios que hoy se transan son mayores que hace diez años. Es un desafío para las empresas constructoras. Los terrenos son más caros, pero de todas maneras hay que llegar al público con precios accesibles y competitivos. Sin embargo, en el tema de construcción en el Gran Concepción, estos terrenos tienen un impacto pequeño. Necesitamos disponibilidad de paños para desarrollo social y proyectos habitacionales en altura.

¿Cuál es el desafío?

El desafío es hacer proyectos más eficientes. Unidades más pequeñas, sin tranzar la calidad de vida. Trabajando con interioristas, que logren ambientes funcionales, vivibles y amistosos en espacios pequeños.

¿Qué opinas de la integración social?

La integración social en Concepción ha sido exitosa. Hay una cantidad importante de subsidios. No solo los proyectos de interacción social lo permiten, la renovación urbana ha conseguido establecer a esas familias en el casco urbano.

¿Y cuál es la deuda, entonces?

Nuestra deuda es repoblar el centro. Que la calidad de vida no sea condicionante de pertenecer a cierto sector. Es un desafío que tiene que abordarse. El segmento que necesita apoyo es la clase media, que requiere soluciones.

Desde los treinta años, Felipe ha sido piloto civil. Aprendió en el Club Aéreo de Concepción, y desde 2010 participa en la agrupación solidaria Médicos del Aire, donde pilotos y médicos especialistas vuelan a comunidades apartadas, principalmente isla Santa María, Cobquecura y Angol, para atender a las personas que generalmente pierden las horas de consulta porque el viaje a los centros asistenciales es largo y costoso. “Es un modelo distinto de atención, con el que hemos llegado a cerca de tres mil quinientas personas”, aclara. Felipe también es oficial de reserva del ejército.

¿Cómo nació este interés en ayudar?

No hay penquista que no haya quedado marcado con el terremoto. Ahí viví de cerca la labor que hizo el ejército y me interesé en participar. Es una manera de devolver, de generar instancias para aportar a la sociedad. Todos debemos interesarnos por lo que pasa en el entorno.

 

“El desarrollo inmobiliario viene de la mano con la infraestructura vial. Debemos ser una sociedad justa en infraestructura, con acceso a los mismos servicios”.

“Necesitamos disponibilidad de paños para desarrollo social y proyectos habitacionales en altura”.

Otras Entrevistas

EL RENACER DE UN CLÁSICO
Mundo Empresarial
Valor local
Mujer
Hacia el green
Deporte
» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación9+1+3   =