Tell Magazine

Entrevistas

EDICIÓN | Junio 2018

Trabajar por el bien común

Exequiel Ramírez
Trabajar por el bien común

Rector de las instituciones de educación superior Santo Tomás en Antofagasta, Presidente del Directorio de fiiS 2018, y miembro de los directorios de la CMDS, del Club de la Unión y recientemente nombrado director independiente de ATI, Exequiel es voz autorizada para hablar sobre proyectos y ciudad y cómo crear espacios para el desarrollo de la comunidad, como el Proyecto Barrio Estación.

Por Claudia Zazzali C. / Fotografías Rodrigo Herrera

Nortino por definición, Exequiel Ramírez es reconocido como voz autorizada cuando de hablar sobre desarrollo social se trata. Nacido en María Elena, exalumno orgulloso del ISCA, ingeniero comercial de la UCN y MBA de la Universidad de Chile, multiplica su tiempo para cumplir su siempre apretada agenda.

Y a pesar de su larga lista de actividades, dentro de sus prioridades y principales motivos de orgullo, surge su rol más importante: el ser padre de Camila y Pablo, y orgulloso abuelo de Pascale, de cuatro años. Como si fuera poco, es montañista en formación, incursionó en el teatro por algunos años y, actualmente, uno de los impulsores del festival internacional de innovación social, fiiS Antofagasta, siendo recientemente elegido presidente de su directorio local.

Estar comprometido con nuestro territorio es para él tan natural como salir día a día a trabajar. Por eso, conversamos sobre cómo potenciar y mejorar nuestro entorno, a partir del trabajo mancomunado y la asociatividad.

¿Cómo visualizas el desarrollo de la ciudad?

Para mí es difícil separar el desarrollo de Antofagasta del desarrollo de la región. Soy uno de los convencidos que somos privilegiados al vivir en esta región, la cual nos entrega riquezas en toda su extensión de desierto, mar y cielo. Las energías renovables, la minería, la astronomía, la ubicación privilegiada con los países vecinos y el océano como una puerta que nos conecta con el Asia Pacífico y el mundo, son tremendas riquezas. Si a eso agregamos que los resultados del último censo nos indican que somos la segunda población más joven del país, solo puedo ver un desarrollo con futuro, que al mismo tiempo nos impone una gran responsabilidad.   

¿Cuál es la importancia de los espacios públicos en el contexto educativo?

Hace algún tiempo nos visitó el profesor Humberto Maturana y nos dijo: “la educación es una transformación en la convivencia”. En ese momento estaba reunido con grupos directivos de escuelas y se refería al ambiente en las mismas, no obstante, el mensaje es muy extrapolable cuando nos referimos a los espacios públicos, que constituyen por excelencia los puntos de encuentro que nos permiten compartir con diferentes personas. Es en esos encuentros que se nos permite desarrollar el respeto, la solidaridad y la tolerancia, todos elementos fundamentales en el contexto educativo.  

¿Y cómo se involucra la academia en el desarrollo urbano?

Más que en el desarrollo urbano, la academia se involucra en la construcción de comunidad. Un proyecto educativo se debe a la comunidad donde está inserto, no es ajeno a ella y debe materializar y dar vida a su misión, principios y valores en las personas y territorios de los cuales es parte.

 

URBANISMO Y PLANIFICACIÓN

 

¿En qué consiste el Proyecto Barrio Estación?

Este proyecto es parte del primer concurso de Prototipos de Innovación Social impulsado por CORFO, y fue presentado por nuestra Área de Diseño en conjunto con la productora Marchantes. El proyecto constituye una solución novedosa para los habitantes de la ciudad de Antofagasta porque representa, en cuanto a los desafíos de “Crecimiento y Desarrollo Sustentable” y “Diversificación económica en base a capacidades del territorio”, una experiencia innovadora y exploratoria de puesta en valor de la identidad de un sector determinado generando, por medio del diseño, una herramienta de desarrollo para potenciar un polo cultural, creativo, relacionado con los atributos del Barrio Estación, que sin duda posee un capital cultural sin precedentes. 

El Barrio Estación, en sus calles, cobija una gran cantidad de patrimonio material e inmaterial, que el diseño como disciplina puede visibilizar, poner en valor, comunicar y problematizar para que las respuestas sean apropiadas y respetuosas con las personas que lo habitan.

En concreto se propuso contribuir a reconocer y proyectar, a través del diseño, la potencialidad económica y social que tiene un territorio como el Barrio Estación, el cual constituye un referente clave y emblemático de la cultura urbana de Antofagasta, siendo identificado como uno de sus barrios históricos y patrimoniales de la ciudad, dado su carácter de espacio adyacente a una de las estaciones ferroviarias más antiguas de la capital regional (“puerta de entrada” a esta) y a su localización central privilegiada que lo hacen formar parte del casco histórico de la comuna.

Bajo esta mirada, la carrera de Diseño articuló a las asignaturas a estos desafíos desde el primer año hasta los proyectos de título, estableciendo respuestas profesionales y visibilizando a un barrio que estaba en silencio.

¿Cómo nace?

Santo Tomás es parte del barrio, nuestro edificio corporativo se emplaza en el sector, por lo que pasamos a ser parte de su historia. En nuestro esfuerzo por construir comunidad hemos impulsado directrices hacia la innovación y el emprendimiento social y el proyecto del distrito de diseño nace en sinergia con ello.

¿Cuáles son los puntos en que se vincula en rescate de un barrio y la participación de una universidad?

En el proyecto Distrito de Diseño Barrio Estación se propuso legitimar al barrio como espacio abierto de cooperación y co-construcción. Ese es el principal vínculo, la colaboración, la construcción participativa por parte de la comunidad y la implementación en el barrio de una experiencia común entre sus habitantes y los actores de un “polo de diseño”, sustentados en los procesos de enseñanza-aprendizaje, a lo largo de toda la carrera de diseño.

Por otra parte, se generaron intervenciones de arte y diseño en espacios públicos, llevando las metodologías propias de diseño en aula al barrio como laboratorio creativo.

¿Existen otros proyectos en este sentido?

Hoy nos encontramos en el desarrollo del escalamiento a una segunda fase de este proyecto, el cual en su momento era parte del concurso.

¿Cómo se articulan estos proyectos con el crecimiento regional?

Estos proyectos ponen en valor el patrimonio material y también inmaterial, posibilitando un crecimiento sustentable y una diversificación económica a partir de las capacidades del territorio. Al final, va a depender de cómo queramos medir el crecimiento regional, si sólo es actividad económica o también calidad de vida y construcción de comunidad.

¿Qué otros sectores merecen la pena ser puestos en valor?

Los que somos de Antofagasta identificamos muchos sectores que merecen ser puestos en valor. Para mí lo más importante es la forma de hacerlo, con la comunidad, co-construyendo.

¿Y qué actores deben involucrarse?

Las empresas, el gobierno, las universidades, la sociedad civil. En realidad, cuando construyes comunidad nadie debe excluirse.

¿Qué otras acciones se pueden impulsar desde la academia para potenciar la vida de comunidad?

Todas aquellas que favorezcan la colaboración y mutuo respeto, partiendo por generar los espacios de conversación que permitan compartir lo que queremos e identificar las condiciones para lograrlo. Al final, las autoridades cambian, los ejecutivos de empresas cambian, la comunidad es la única garante en el largo plazo que da continuidad a los procesos. Debemos instalar las capacidades de transformación social en los ciudadanos, de modo que cada uno asuma la responsabilidad que nos corresponda, tanto en el ámbito público como privado.

En lo que respecta a este proyecto, a partir de él estamos sistematizando una metodología para trabajar necesidades de la comunidad a través de la actividad académica regular. Un gran laboratorio de innovación social a partir del trabajo de los estudiantes.

A tu juicio, ¿qué beneficios trae esta cultura de comunidad?

Que seremos capaces de avanzar hacia un bien común, respetando nuestras legítimas diferencias y resolviendo nuestros conflictos a través de mecanismos colaborativos distintos a la confrontación.

 

“Los que somos de Antofagasta identificamos muchos sectores que merecen ser puestos en valor. Para mí lo más importante es la forma de hacerlo, con la comunidad, co-construyendo e involucrando a las empresas, el gobierno, las universidades, la sociedad civil. En realidad, cuando construyes comunidad nadie debe excluirse”.

“Se propuso contribuir a reconocer y proyectar a través del diseño la potencialidad económica y social que tiene un territorio como el Barrio Estación, el cual constituye un referente clave y emblemático de la cultura urbana”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación7+9+2   =