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EDICIÓN | Junio 2018

Hermana bocha

Melisa y Sabrina Polito, bochófilas
Hermana bocha

Es usual encontrar el apellido Polito en el podio de cualquier campeonato a nivel panamericano de bochas, y sueñan con verlo también en el próximo Mundial de China. Para eso, estuvieron dos meses en Francia becadas por uno de los equipos más importantes del viejo continente y trajeron, además de un nuevo récord, un saco de experiencias, que día a día transmiten a las decenas de niños y niñas que se están formando en este deporte, que ve rejuvenecer viejos laureles.

Por Germán Gautier Vergara

La cita olímpica de Río de Janeiro 2016 tuvo para el deporte chileno una particularidad pocas veces vista. El listado de los cuarenta y dos deportistas que clasificaron —veinticinco hombres y diecisiete mujeres— registraba tres parejas de hermanos. Compitieron en marcha Edward y Yerko Araya; en vela Arantza y Begoña Gumucio; y también en vela Andrés y Francisco Ducasse. En esta ilustre relación familiar y deportiva se debe anotar y subrayar a Melisa y Sabrina Polito.

Ambas son quilpueínas, practican bochas y tienen el récord chileno y panamericano en Tiro Rápido Doble. Ambas dijeron presente en los Juegos Mundiales 2017 de Breslavia, Polonia, el máximo evento multideportivo de disciplinas reconocidas por el Comité Olímpico Internacional, pero que no forman parte de los Juegos Olímpicos. En Polonia, Sabrina llegó a la ronda final de Tiro Precisión y obtuvo el cuarto lugar. Ahora la preparación de las hermanas Polito tiene un ojo puesto en Jiaxing, China. Allá se realizará, en octubre, el mundial femenino de bochas.

“Nos gustaría como hermanas tener una medalla —asegura Melisa, la menor—. Sería algo inolvidable y un premio a todos los sacrificios que una hace”.

“Uno de nuestros grandes desafíos es lograr una medalla mundial juntas —acota Sabrina—. La prueba que hacemos es muy dura y competitiva a nivel internacional, pero trabajamos para lograrlo en China”.

SANGRE NUEVA

Cuando Ulises Gnecco era director del Colegio Javiera Carrera de Quilpué y les habló a Sabrina y Melisa sobre las bochas, ellas quedaron con un signo de interrogación en sus rostros. Practicaban los típicos deportes escolares y, a pesar de su apellido de origen italiano, no conocían ni habían oído hablar de las bochas. Ulises, quien es uno de los más reconocidos y queridos formadores y dirigentes de este deporte, insistió.

“Cuando me dijeron que podía viajar y ser seleccionada nacional se me prendieron las antenas —recuerda Melisa—. Me llamaban la atención las disciplinas más activas, pero no me dejaban hacerlas porque era muy chica y no me podía la bocha”.

Melisa tenía catorce años y comenzó a frecuentar junto a Sabrina el Club Sportiva Italiana de Valparaíso. Dos años después estaban en Bevagna, Italia, representando a Chile en su primer Mundial.

“Gracias a don Ulises Gnecco ingresamos a las bochas. Si no hubiera sido por él nunca hubiéramos conocido el deporte. Él fue nuestro iniciador “, firma con emoción Melisa.

Lo primero que notaron Melisa y Sabrina al ingresar al deporte fue que los jugadores las sobrepasaban ampliamente en edad. “Eran puros adultos y adultos mayores”, dice Melisa con una sonrisa pícara. Las bochas pedían a gritos la presencia de nuevas generaciones.

Quien emprendió la gestión por el necesario recambio generacional fue el actual vicepresidente de la Federación Chilena de Bochas, Ricardo Razzeto. Para Melisa, la situación era irrefutable: “Sin niños, el deporte muere”.

Hace cinco años, Razzeto y las hermanas Polito comenzaron a visitar diversos colegios para incluir a las bochas en su malla curricular como un deporte extraprogramático.

Este es el quinto año que Melisa y Sabrina hacen clases. Scuola Italiana de Villa Alemana fue el primer colegio en dar el visto bueno. Le siguieron el Javiera Carrera, Colegio Hispano de Villa Alemana, Scuola Italiana de Santiago, de La Serena y de Valparaíso.

Así, comenzó una pequeña efervescencia escolar por las bochas, que tiene como gran centro de formación las canchas del Estadio Italiano de Villa Alemana, el recinto con la mejor infraestructura en la región, y que albergará la 2° Copa del Mundo femenina en octubre de 2019.

“La meta es llegar a estar en doce colegios”, dice Melisa. Y ya se han involucrado Colegio El Belloto, Colegio Italiano de Limache, Colegio Manuel Bulnes de Quilpué y Colegio Jesús de Praga de Quillota.

“Ahora que tengo veinticinco años creo que el deporte se conoce un poco más. Muchos niños de seis años en adelante saben de bochas”, asegura Melisa.

COMO UNAS PROFESIONALES

Melisa y Sabrina practican Zerbín, un estilo de bochas “más deportivo, que requiere de condición física y es más explosivo”, según Melisa. Los otros estilos, como Raffa-Volo, Sudamericana o Petanca “son entretenidos, pero más sedentarios”.

En Tiro Progresivo Individual Melisa pegó 36/42 en el Mundial de Marruecos 2016, siendo la campeona panamericana de esa prueba y la quinta mejor del mundo. En Tiro Rápido Doble Melisa y Sabrina pegaron 37/52 en el último Panamericano femenino disputado en Concepción del Uruguay, Argentina.

¿Qué tanto de juego y de deporte tiene las bochas?

En las bochas necesitas mucho cardio, sobre todo para las disciplinas de correr. Mucha gente piensa que es un deporte aburrido o para viejos. En Zerbín necesitas un cardio más específico. Por ejemplo, en el Tiro Progresivo o Rápido Doble necesitas ir corriendo cada vez más de prisa. Son cinco minutos, pero tienes que dar lo que más puedas: tiras la bocha y aguantas el aire porque necesitas precisión, luego botas y corres, tomas la bocha nuevamente al otro lado de la cancha, vuelves a aguantar el aire, tiras y sigues corriendo más rápido. Esos cambios de oxigenación y de velocidad hacen que te canses mucho más.

En los distintos eventos internacionales en los que compitieron Melisa y Sabrina se dieron cuenta de que la preparación física era fundamental. Mientras Melisa estudiaba Enfermería en la Universidad de Las Américas gracias a una beca deportiva, conoció a un estudiante de Kinesiología que se transformó en su preparador físico. Entre los estudios y las clases en los colegios, logró hacerse un espacio en su ya extenuante agenda para trotar, subir y bajar escaleras, hacer saltos, piques, cambios de velocidad. 

“Gracias a él quedé quinta y estuve a un punto de pelear medalla. Allí obtuve mi récord (36/42) que hasta el día de hoy no lo he podido romper porque el nivel de entrenamiento en Chile es muy bajo”, cuenta Melisa.

En Marruecos, Melisa y Sabrina coincidieron con Frederic Ruis, presidente de la Federación Internacional de Bochas (FIB), quien se sorprendió con el nivel de las deportistas. Hubo un segundo encuentro en Perú, mientras Melisa tomaba un curso de dirección técnica, esta vez con Henry Escallier, secretario de la FIB, y Guy Hanin, entrenador del club Saint-Vulbas de Francia.

“Volvimos a vernos en la 1° Copa del Mundo que se jugó en Saint-Vulbas. Esa vez Guy y Frederic hicieron una propuesta y hablaron con el presidente de la Federación Chilena de Bochas, Francisco Toso”, cuenta Melisa. La propuesta era tan seria como real: querían que ambas bochófilas entrenaran en el club Saint-Vulbas, uno de los más destacados de Francia, y que reforzaran el equipo B en la Liga Francesa de Bochas.

Del 4 de enero al 4 de marzo, Melisa y Sabrina Polito entrenaron, comieron, descansaron, durmieron y compitieron como unas verdaderas profesionales, como deportistas de alto rendimiento.

¿Cómo era la rutina de entrenamiento en Saint-Vulbas?

En la mañana íbamos al gimnasio, donde teníamos un preparador físico para nosotras. Allí hacíamos bicicleta y luego circuitos en la trotadora; almorzábamos; nos íbamos a la cancha de bochas, donde teníamos un profesor que se dedicaba a corregir tu técnica. Y después en la noche, cuando estábamos muy adoloridas, nos mandaban a las piscinas temperadas para soltar la musculación. Eso era de lunes a viernes. Sábados y domingos jugábamos en la liga.

Todos los gastos corrieron por cuenta de la FIB y el club francés. ¿Qué beneficios les reportó su presencia?

Es una ganancia sobre todo para la FIB, que fueron los responsables de nuestro viaje. El deporte se hace más masivo, mejora y su mayor objetivo es entrar a los Juegos Olímpicos de París 2024. Para eso, necesitan que Asia, América y África alcen su nivel. Si solamente está arriba Europa, lo más probable es que el deporte no entre al olimpismo. Eso es pura política deportiva.

De vuelta de Francia, las hermanas Polito se trajeron un nuevo récord panamericano en Tiro Rápido Doble pegando 39/42 y un enorme apetito por mejorar las condiciones de entrenamiento. “Nosotras nunca hemos tenido un preparador físico y eso nos hace mucha falta”, confiesa Melisa. En una gestión personal con el IND de Valparaíso, Melisa logró que ella, Sabrina y dos seleccionadas, puedan visitar a un preparador físico, a un kinesiólogo y a un sicólogo deportivo. “Esas tres áreas son las más importantes, sobre todo el preparador físico”.

Con el viaje a Francia, asegura Sabrina, “aprendimos un método de enseñanza. Cada día tenemos más niños interesados en las bochas, lo cual nos deja muy felices y orgullosas de ver cómo nuestro sacrificio como apasionadas del deporte va dando frutos”. 

 

“Gracias a don Ulises Gnecco ingresamos a las bochas. Si no hubiera sido por él nunca hubiéramos conocido el deporte. Él fue nuestro iniciador”.

“En las bochas necesitas mucho cardio, sobre todo para las disciplinas de correr. Mucha gente piensa que es un deporte para viejos o aburrido”.

“Cada día tenemos más niños interesados en las bochas, lo cual nos deja muy felices y orgullosas de ver cómo nuestro sacrificio como apasionadas del deporte va dando frutos”

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