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EDICIÓN | Mayo 2018

Reina de la adrenalina

Valentina Urrejola
Reina de la adrenalina

Fotógrafa, modelo y deportista. La Miss Derby 2018 se apronta para vivir un año ligado a la hípica y también a las causas sociales. Sabe que desde su palco puede ayudar a otras mujeres, como lo ha hecho junto al team Dh Fem, con quien comparte los secretos del longboard, el deporte extremo que practica en Concón desde los dieciséis años.

Por Germán Gautier V. / Fotografía Mariela Sotomayor y gentileza Valentina Urrejola

En el teléfono móvil de Valentina están almacenadas solo un puñado de los cientos de fotografías que le han tomado estos últimos tres meses. En una secuencia se la ve de taco alto, vestida con una larga falda negra que se abre poco más abajo de la cintura y una blusa roja, suelta y sin mangas; allí Valentina está a horcajadas en el partidor número nueve, aquel ensamble de fierros y colchonetas donde aguardan los caballos antes de iniciar las carreras en el Valparaíso Sporting Club. De distintas maneras mira y vuelve a mirar al fotógrafo Víctor Vivas. Si se trata de fotografía de moda o comercial, ella prefiere estar delante y no ante la cámara.

Además de deportista y fotógrafa, Valentina Urrejola Carrasco (24) es modelo y la actual Miss Derby, un concurso de belleza y aptitudes que premia únicamente a mujeres de la región. Hace ocho años que practica longboard y su especialidad es el descenso. Sabe lo que es calzarse un traje ajustado y ponerse un casco para saltar a una pista con la ilusión de cruzar la meta en primer lugar. Sabe de nervios, de estómago apretado, de manos sudorosas, de adrenalina. Sabe que el triunfo es una excepción y que la mayoría de las veces se convive con la derrota. Entiende, sin dudas, a todos los hípicos que de alguna manera representa.

La fotografía oficial le hará recordar que la tarde del domingo 4 de febrero, en que se corrió la edición 133 de El Derby, la ganadora fue Valentina. Ella tiene la corona y sonríe ante todos, aunque a su lado está, todavía incrédulo y extenuado, el otro ganador: un tal Héctor I. Berríos, que guiando al potrillo Leitone, hijo de Dunkirk, logró su cuarto Clásico. Pero en el futuro, cuando observe con detención esa imagen, la ganadora de esa jornada volverá a ser ella. 

MÁS QUE UN ROSTRO

Las inquietudes de Valentina caminan por el carril del arte y la expresión. De niña le gustaba el teatro y el dibujo, pero se encontró con docentes poco inspiradores que hacían de las clases una fábrica de salchichas; además de la barrera parental que exigía una carrera tradicional, mínimo una ingeniería.

“Decidí estudiar fotografía sin tener una cámara y sin saber lo que era ser fotógrafa”, relata con sinceridad. “Lo vi cercano al arte y como una herramienta para crear. Lo tomé como un desafío y un nuevo aprendizaje”.

En el instituto descubrió el trabajo de André Kertész y desde entonces se encuentra en el podio de sus fotógrafos predilectos, junto a Sergio Larraín y Henri Cartier-Bresson. A través de su composición lumínica y de cuerpos vio irradiado en este artista húngaro a una persona que le decía al oído que sí era posible encontrar una forma original de canalizar sus sentimientos y conducir sus exploraciones artísticas.

“Me gustan las distorsiones que Kertész hacía con los reflejos de mujeres desnudas en espejos cóncavos y convexos. El cuerpo toma formas extrañas y preciosas”, agudiza, bajando la voz. “Podría tener fotos enmarcadas de André por toda mi casa”.

Entre los profesores que dejaron huella durante su etapa de estudios están Soledad Montero, cuyo ensayo Fragmentos desde la locura también aborda la irrealidad y la distorsión; y Guillermo Yáñez Tapia, quien a partir de la filosofía ha investigado en la ontología de la imagen. Confiesa que gracias a ambos pudo transitar un camino distante de la copia fácil y estéril, y que su problemática de estudios se volcó hacia la imagen digital.

La tesis que presentó para obtener el grado abordó las representaciones ilusorias del yo en las redes sociales. Tomó miles de imágenes de distintas personas para montar una Valentina repleta de fugacidad. 

“Quería cuestionar el porqué usamos las redes sociales, qué aparentamos y de qué manera nos representamos en esta posmodernidad”, afirma. “Me gusta que a partir de una base argumentativa se pueda encontrar miles de fórmulas para plasmar una imagen. La cámara es solo una herramienta y yo parto desde lo teórico para explorar en lo visual.

¿Te generó alguna contradicción el postular a un concurso de belleza por el alto grado de exposición pública?

Todo el mundo tiene el prejuicio que en un concurso de belleza la mujer es un objeto. Pero concursos como el Miss Earth, Miss Mundo o Miss Universo tienen una causa detrás. Si bien se escoge a una mujer guapa, no siempre gana la más linda, sino la que está mejor preparada. La función de esa persona que gana es ser más que un rostro.

¿No es esa una frase típica de reina de belleza?

La mayoría va por ser la más linda, pero cuando empiezan a ver la realidad de otras personas la situación cambia. Nosotras tuvimos que ir a un hogar de menores y a jardines infantiles; eso te abre los ojos y te hace querer aportar como ser humano. Yo hablé con la directora de Valparaíso de Desafío Levantemos Chile para ir a un hogar del Sename. Le dije que independiente si ganaba quería sumarme a su equipo de trabajo porque quiero contribuir directamente para el bienestar de esas niñas. Si bien tienen sicólogos y un equipo de especialistas a su alrededor, una voz externa puede ayudar para que ellas se vean a sí mismas sin sentir vergüenza.

 

UN AVE

Hace una década se produjo en Concón un boom por el longboard. Los patinadores se pasaban de boca a en boca los datos de las mejores bajadas para deslizarse. Una de ellas es la que está frente al Colegio SEK Pacífico, en Lomas de Montemar, donde anualmente se realiza el campeonato Slide a Fuego. A Valentina se le repitió tanto la escena, que decidió probar. Con una tabla prestada comenzó a aprender lo básico: frenar, caer, utilizar las protecciones.

Así conoció a Rodrigo, su pareja, y quien patinaba en un team llamado Kordillera De la Kosta. “Él me vendió mi primera tabla”, asegura. Entre el 2012 al 2014, Valentina compitió en downhill, su especialidad, y la mayoría de las veces ocupó la cúspide del podio.

¿Cuánta velocidad puedes alcanzar en una cuesta?

Donde mejor me muevo es en el downhill y puedes bajar una cuesta a cien kilómetros por hora. Eso es lo máximo que he alcanzado y fue en la parte alta de la bajada a Laguna Verde, en Valparaíso. Te sientes como un ave.

¿Por qué ya no corres en campeonatos?

El último campeonato en el que competí en downhill fue hace dos años en La Rioja, Argentina. Y ahí me retiré de las carreras porque me lesioné la columna y me quebré dos costillas. Pensé que me iba a morir. Frené con un golpe en la cabeza y se me comprimió la columna y me fui a negro, no veía nada. Estaba consciente, nunca me desmayé, pero pensé que moría. Sentía un dolor horrible y pensé que me había reventado por dentro, no podía respirar. De a poco recobré la vista. Respiraba muy cortito. Llegaron los bomberos, me tocaban y yo nos los sentía. Lloraba de dolor y de angustia. Me imaginé que iba a estar toda la vida en una silla de ruedas.

Ahora patinas por diversión…

Me costó mucho tiempo volver a patinar. Quedé mal sicológicamente. Gracias a Dios no tuve daños neurológicos. No he vuelto a competir porque el mundo de este deporte en Chile está en decadencia. Cada día hay menos gente que patina. No hay organizaciones que quieran hacer campeonatos y si lo hacen es por amor al deporte, pero reciben un cerro de críticas. Los valores de inscripciones para un campeonato son muy altos y aunque ganes, no alcanzas a cubrir el traslado, comida o alojamiento. Es un sacrificio tremendo.

¿Por qué decidiste crear una escuela de longboard para mujeres?

Tenemos un team que se llama Dh Fem. Tuve la idea de crearlo junto a unas chicas que conocí en Santiago para dar apoyo a otras mujeres que quieran iniciarse. Entre nosotras nos apoyamos porque sabemos que podemos alcanzar el mismo nivel que los hombres.

¿Es machista el mundo del longboard?

Es muy machista este deporte, te miran mal. Competí con hombres, obtuve podios y ni siquiera me aplaudieron. Estaban picados porque una mujer les había ganado.

¿Tienes más reconocimientos como deportista o Miss Derby?

Como deportista nadie te pesca. Ahora como Miss Derby tengo más auspicios.

 

“Decidí estudiar fotografía sin tener una cámara y sin saber lo que era ser fotógrafa. Lo vi cercano al arte y como una herramienta para crear”.

“Todo el mundo tiene el prejuicio que en un concurso de belleza la mujer es un objeto. Si bien se escoge a una mujer guapa, no siempre gana la más linda, sino la que está mejor preparada”.

“Tenemos un team que se llama Dh Fem. Tuve la idea de crearlo junto a unas chicas que conocí en Santiago para dar apoyo a otras mujeres que quisieran iniciarse. Entre nosotras nos apoyamos porque sabemos que podemos alcanzar el mismo nivel que los hombres”.

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