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EDICIÓN | Febrero 2018

Estrategia y crecimiento

Mauro Neves, presidente Minera Escondida
Estrategia y crecimiento

Con una disciplina a toda prueba, y quizás gracias a ella, asumió su cargo justo en medio de uno de los años más complejos de la industria minera. A casi un año de su llegada a Antofagasta, asegura que la mejor fórmula para lograr cualquier meta es trabajar en ella de manera constante y persistente, hasta conseguir un crecimiento continuo y sólido, capaz de mantenerse en el tiempo.

Por Claudia Zazzali C. / Fotografías Rodrigo Herrera.

Minera Escondida es referente mundial de una de las industrias más influyentes en la economía globalizada en la que estamos insertos. Cada uno de sus pasos es observado atentamente desde todas las veredas y las decisiones de sus directivos impactan de manera directa nuestra agenda país.

Por la enorme responsabilidad que implica el cargo, quienes guían el destino de esta transnacional deben demostrar un liderazgo macizo y una gran capacidad para enfrentar desafíos. Ese lugar lo ocupa hoy Mauro Neves, quien, a sus cuarenta y cuatro años, junto a su mujer Juliana y sus hijas María y Julia, aceptó este reto, a través del que busca, día a día, aprender hasta llegar a ser la mejor versión de sí mismo.

Decidió estudiar ingeniería siendo muy joven. Ayrton Senna era ídolo máximo en su Brasil natal y con dieciséis años y facilidad para los números, la ingeniería mecánica era “el” camino para cumplir el sueño dorado de cualquier adolescente: trabajar en algún pit de Fórmula 1. “Cuando empecé a estudiar, la primera definición que escuché es que la ingeniería es el arte de resolver problemas, lo que hasta hoy me parece en extremo lógico. En el noventa por ciento de los problemas, las respuestas son evidentes, solo hay que enfocarse y buscar las soluciones”.

Nació en Río de Janeiro y siempre vivió en la región sureste de Brasil, en un hogar donde la disciplina era una de las virtudes mejor valoradas. Dentro de sus primeros trabajos destaca una década en altos cargos de la connotada empresa Vale, una gran minera relacionada con la industria del hierro. Luego llegó a Australia para presidir negocios de carbón y activos de la misma compañía, que tiene filiales en Colombia, Mozambique y China. La primera vez que se subió a un avión tenía dieciocho años y de pronto, viajaba de un lugar a otro. “La minería me abrió las puertas del mundo” señala.

 

¿Cómo se enfrenta el día a día liderando una de las empresas mineras más grandes del mundo?

Creo que en la vida debemos estar preparados para aprovechar las oportunidades que se presentan. Siempre he creído que tienes que amar lo que haces y hacerlo bien. Muchas veces escucho acerca de visualizar metas o planificar el destino y no estoy de acuerdo con ello. Para mí, ser feliz con lo que haces es la clave para que surjan nuevos horizontes. Al menos así funcionó conmigo y siento que si las nuevas generaciones toman este aprendizaje podrán marcar la diferencia y avanzar en la mejor dirección posible. Muchas veces escuchamos que los jóvenes dicen “no sé qué me gusta hacer”, pero no es necesario tener la certeza, se debe tomar un camino y poner todo el esfuerzo en que nuestro desempeño sea efectivo.

 

¿Y cómo se logra llegar a ese nivel de compromiso?

A mi parecer, gracias a una característica muy sudamericana: la pasión. En esta parte del mundo la gente habla de “nuestra empresa”, “nosotros como equipo”. Eso es clave, porque transmite que nos sentimos dueños de nuestro propio destino. Hacemos las cosas bien no porque el jefe así lo mandó, sino porque es lo que nos hace felices, lo que nos hace sentir orgullosos.

 

Pero muchas veces hay obstáculos que nos desmotivan…. 

Los japoneses tienen un método de mejoramiento continuo llamado Kaizen, donde día a día debe buscarse un aspecto del trabajo o de la vida que podamos optimizar, dando un pequeño paso, sin marcha atrás. Si avanzas un 0.1 por ciento  al día, al año tendrás un avance de un cuarenta por ciento. Es algo que no nos sale a los occidentales, porque acá pensamos “quiero lograr un diez por ciento de cambio en dos semanas”, lo que es muy difícil, costoso y al no cumplirse hace perder el impulso. En lo personal trato de practicar esta metodología para hacer cada día las cosas un poco mejor porque no tengo grandes planes, no quiero ser el próximo Obama, lo que sí quiero es ser un mejor presidente para Escondida mañana y un poco mejor, pasado mañana. Nunca soñé con llegar a este cargo y si me hubieses entrevistado hace diez años atrás, mi declaración principal habría sido: “yo solo quiero hacerlo muy bien”, porque el desafío es íntimo, propio; es como un atleta que quiere correr por su país con la sola convicción de que puede hacerlo.

 

¿Cómo puede aplicarse esta filosofía de vida en una empresa tan grande?

Creo que la única posibilidad es ver a Minera Escondida con una perspectiva global. Es como sobrevolarla en helicóptero, teniendo la capacidad de bajar a terreno cuando algo no funciona, entender qué pasa, buscar soluciones y subir de nuevo. Esa es la dinámica de mi rol y mi desafío es saber la frecuencia con la que hay que volar, cuánto tiempo quedarse abajo y cuándo subir.

 

¿Y cómo se desarrolla esa capacidad de entender cuándo y dónde se requiere de mayor presencia?

A través del diálogo permanente. Entiendo que trabajo con personas y trato de conversar con todos, porque es igual de importante estar con un operador de camión durante tres horas para saber sobre sus preocupaciones, como con periodistas, inversionistas y clientes. Para mí, la mejor parte de mi trabajo es cuando me toca hablar con la gente. Con toda la información que me entregan puedo armar un panorama más completo del futuro y, así, tener más herramientas de análisis a la hora de tomar decisiones.

Es decir, la comunicación como piedra angular…

Estar cerca de los trabajadores es súper importante. Uno de los problemas de las estructuras jerárquicas es que no se crean los canales para que la comunicación sea fluida y no es porque el supervisor no quiera, es por la burocracia, porque el ambiente no permite que esto ocurra naturalmente. Crear un espacio de diálogo, de escucha y decir “mira, nos vamos a poner de acuerdo” es un ejercicio que cuesta conseguir, pero que es muy necesario.  

 

HÁBITOS DE EXCELENCIA

Desde niño escuchó esa frase que quizás muchos de nosotros recordamos: “la única herencia que podemos dejar es la educación”. Para él, la oportunidad de destacarse profesionalmente era estudiar; el mecanismo para el éxito económico era el trabajo. Le inculcaron que cada uno hace su propia suerte. De ahí que para Mauro Neves uno de los principales valores sea la disciplina.

 

¿Cómo fue para un carioca insertarse en la cultura australiana y luego en la chilena?

Cuando llegué a Australia me sentí cómodo, porque me es fácil seguir estructuras y protocolos. Pero tuve que aprender a ser más distante, pues allá los besos y abrazos están reservados para el círculo más íntimo. Al llegar a Chile recuperé un poco esa parte latina, en la que no es raro que te inviten a una casa o te pregunten por tu vida personal. El equilibrio entre respetar las normas y ser cercano es lo que espero lograr en el corto plazo.

¿Qué acciones concretas están haciendo dentro de la compañía para avanzar hacia ese equilibrio?

Lo más emblemático es el plan de integración de mujeres que a nivel organizacional, en todo BHP, busca alcanzar cifras ambiciosas de contingente femenino. Esto es porque estamos convencidos de los aportes que las mujeres realizan al mundo del trabajo, justamente en alcanzar equilibrios entre eficiencia y habilidades blandas. Hoy estamos trabajando sin descanso en generar oportunidades para que al recibir una carta de oferta nuestra, una mujer no solo lea “estás aceptada” sino que “eres bienvenida”. En casi 15 meses aumentamos en un 2,9% nuestra tasa de representatividad de mujeres y contratamos mil mujeres líderes más en el año fiscal 2017 a nivel global. Para BHP la inclusión y la diversidad son temas prioritarios.

¿Cuáles son los cambios que deberían surgir para lograr mayor integración?

Creo que la industria y la academia deben ayudarse, sobre todo respecto hacia dónde enfocar la educación. La academia debe tener un papel protagónico y nosotros debemos ayudar, como lo que hacemos con CEIM. En este punto, es importante destacar que no solo las empresas deben estar alineadas, sino que la sociedad en su conjunto. Nosotros nos sentimos muy orgullosos de tener entre nuestras filas a muchas personas que tienen una conciencia de la necesidad de aportar.

¿Cuál es el principal desafío de Mauro Neves, presidente de Minera Escondida?

Lograr que seamos reconocidos como una compañía excelente. Si juntamos los yacimientos que tenemos, con la capacidad de transformarlo en riquezas, el potencial es infinito. Agrégale a eso el 0.1 por ciento de mejora cada día… ¡en el corto plazo seríamos un verdadero modelo a seguir! Cada esfuerzo que hagamos debe tener un sentido y lograr ese compromiso es mi meta personal.

 

“Para mí, ser feliz con lo que haces es la clave para que surjan nuevos horizontes. Al menos así funcionó conmigo y siento que si las nuevas generaciones toman este aprendizaje podrán marcar la diferencia y avanzar en la mejor dirección posible”.

“Para mí, la mejor parte de mi trabajo es cuando me toca hablar con la gente. Con toda la información que me entregan puedo armar un panorama más completo del futuro y, así, tener más herramientas de análisis a la hora de tomar decisiones”.

“El aporte que las mujeres realizan al mundo del trabajo es alcanzar equilibrios entre eficiencia y habilidades blandas. Hoy estamos trabajando sin descanso en generar oportunidades para que al recibir una carta de oferta nuestra, una mujer no solo lea “estás aceptada” sino que “eres bienvenida”.

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