Tell Magazine

Entrevistas » Cultura

EDICIÓN | Diciembre 2017

GRABADO VERDE

María José Ferrer, artista
GRABADO VERDE

Pájaros, ángeles, flores. Algo de infantil, algo de inocente. Los grabados de esta artista transmiten algo de paz, de seguridad, que ella misma parece mostrar cuando trabaja en ellos. Colores pastel y una técnica distinta que permite grabar de manera amigable con el medio ambiente. Pura consecuencia.

Por Mónica Stipicic H. / Fotos: Andrea Barceló

Una casa en la precordillera. Un diminuto taller que mira al jardín y se alimenta de cantos de pájaros, del ruido del agua en la piscina y del verde intenso. Una prensa para grabar y todo minuciosamente ordenado en pequeños canastos y cajas, todas etiquetadas con su contenido exacto.

Organizada y pulcra. Así es María José. Por lo menos así es su obra y el espacio desde el que esta nace.

Diseñadora de vestuario de profesión, comenzó a vincularse con el arte desde siempre. Cuando nació el primero de sus tres hijos lanzó una línea de cuadros para decorar las piezas de los niños. En ese momento trabajaba con acrílicos y pasteles y hacía mucho trabajo a pedido. Su trabajo empezó a hacerse conocido y se dedicó a eso por casi cinco años.

En esa época se trasladó a vivir a Viña del Mar, donde además de pintar comenzó a hacer clases de pintura para niños. Como quería saber más, entró al Bellas Artes de la Ciudad Jardín a estudiar grabado, donde aprendió técnicas básicas, y para perfeccionarse tomó clases con Jorge Martínez, un reconocido grabador que vive en el Cerro Alegre.

“El grabado me pareció súper versátil, sentí que se podían lograr cosas rápidas con varias técnicas distintas. De hecho, existen múltiples formas de hacerlo: madera, planchas de cobre, aluminio. Hoy estoy trabajando con tetra pack, que me encanta”, explica.

¿El mismo de las cajas de leche?

Sí, se logra el mismo resultado, pero de manera mucho más ecológica, porque no contamina. Lo que pasa es que el grabado en sí, en la plancha, se hace con ácido muriático para que este forme el surco. Y es muy tóxico. Cuando estaba embarazada no quise seguir usándolo y empecé a incursionar en el grabado verde.

 

“El tetra permite que la tinta se impregne y se meta en el surco que uno misma hace con una punta de diamante. Y al pasar por el rodillo, el efecto es exactamente el mismo. Puede no ser la técnica más purista, es novedosa y más acorde con el mundo en que estamos viviendo, en que todo tiende a lo orgánico y ecológico, porque esos moldes, además, son reciclables”.

 

En el reverso de lo que podrían ser cajas de jugo —y que María José se consigue antes de que sean llenadas— dibuja con tremendo detalle hojas, pájaros, flores. Sin posibilidad de error, la punta de diamante va marcando la superficie y ningún trazo puede hacerse dos veces, porque todo queda plasmado al momento de grabar.

 

¿Cómo has ido evolucionando en los temas de tu obra?

Yo siempre he tenido un tema con lo lúdico, quizás con lo infantil. A mí me nacen y se me repiten pajaritos y arbolitos… eso es lo mío. Los ángeles y las alas nacieron hace unos dos años, porque estoy convencida de que hay temas internos que se traspasan. Uno va cambiando ciertas cosas, pero todo dentro de la misma gama, en una misma línea.

 

¿Siempre estás experimentando?

Sí, tener una prensa acá me permite buscar cosas nuevas todo el tiempo. Tengo cuadros tallados en madera, otros en que he usado lana… ahora mismo estoy pensando en proyectos distintos para el próximo año.

 

Con su sello

Reconoce que necesita inspiración para trabajar. Y por lo mismo, esta es la mejor época del año para ella, porque la naturaleza es, sin duda, el mejor lugar para encontrarla.

 

“Tomo muchas fotos. Si voy al sur llego con ganas de hacer muchos árboles y con fotos. No me gusta buscar imágenes en internet, sino que buscarlas en la naturaleza”, explica.

 

Llama la atención que también haces un trabajo con los marcos de cada una de tus obras.

Sí, es que en algún momento me pasó que sentí que mis cuadros se lucían más en ciertos marcos. Y me metí en el tema. Cuando iba a buscar los grabados enmarcados, me quedaba pegada mirando cómo trabajaban y empecé a buscar hasta que di con el lugar donde venden las molduras. Desde entonces, mando a hacer la moldura y enmarco todas mis obras. Así he ido haciendo cosas distintas, como pintar los bordes o mezclar dos molduras, una metálica y una de madera, en un mismo cuadro.

 

¿Por qué decidiste salirte del cuadro?

Porque ahí también hay arte. Y un valor agregado que, para mí, dice mucho, porque siempre suma que lo haya enmarcado la misma artista. No me gusta trabajar en serie y hacer marcos distintos asegura que no hay ninguna obra mía igual a otra.

 

¿Cómo logras hacer la diferencia si el grabado es una técnica serial?

El grabado es en serie, pero yo lo intervengo después. Le pongo lápices, acuarelas, papeles reciclados, pátinas… un toque distinto para cada uno.

 

“El grabado me pareció súper versátil, sentí que se podían lograr cosas rápidas con varias técnicas distintas. De hecho, existen múltiples formas de hacerlo: madera, planchas de cobre, aluminio. Hoy estoy trabajando con tetra pack, que me encanta”.

“Siempre he tenido un tema con lo lúdico, quizás con lo infantil. A mí me nacen y se me repiten pajaritos y arbolitos… eso es lo mío. Los ángeles y las alas nacieron hace unos dos años, porque estoy convencida de que hay temas internos que se traspasan. Uno va cambiando ciertas cosas, pero todo dentro de la misma gama, en una misma línea”.

 

“Yo mando a hacer la moldura y enmarco todas mis obras. Así he ido haciendo cosas distintas, como pintar los bordes o mezclar dos molduras, una metálica y una de madera, en un mismo cuadro”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación1+3+1   =