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EDICIÓN | Diciembre 2017
Obsequios

La pianista Zhu Xiao-Mei, nacida en Shanghái (1949), regresa a su China natal después de treinta y cinco años de exilio, con la sólida interpretación de las Variaciones Goldberg de Bach. Admitida con once años en el conservatorio de Pekín, la Revolución Cultural interrumpe sus estudios. Entre los profesores y alumnos expulsados, vejados y sometidos a escarnio público, está ella, con solo doce años. Más tarde es enviada a un campo de trabajo para su “reeducación” en la frontera con Mongolia, en condiciones que bordean lo inhumano, donde se le prohíbe hablar de literatura y música; sin embargo, el hallazgo casual de un acordeón, como un obsequio divino, despierta nuevamente en Zhu la pasión por la música.

Ya instalada en París fue la música de Bach y sus “líneas entremezcladas de contrapunto…” lo que la direcciona al arte de la caligrafía, un arte típicamente chino y que es, ante todo, un arte de respiración y meditación. Este es otro obsequio para ella, pues le permite redescubrir en occidente la antigua sabiduría china y el taoísmo, prohibidos por el régimen de Mao. Así, Lao-Tse y Bach se convierten en sus maestros.

Su largo exilio instala en ella la inseguridad de identidad, y quizá por ello el Viaje de Invierno de Schubert, y su primera frase “Como un extraño llegué, y como un extraño también parto…” —que tanto la conmovió incluso sin comprenderla del todo—, resuena veinte años después en sí misma. Sin embargo, el gran obsequio que le otorga Bach reencontrándola con su cultura, le permite cerrar el círculo con una serie de exitosos conciertos. De igual forma, los valores del taoísmo generan un obsequio aún más sublime: una pianista severa y fluida, que transmite con profundidad y emoción, la belleza y armonía contenida en las partituras. “Desaparecer detrás de la música, como si mi lectura de Lao-Tse me hubiese convencido de que los mejores pianistas son aquellos que no existen”, es su búsqueda permanente. Sin duda, su interpretación y ejecución son los más bellos obsequios que se nos han podido dar. 

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