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EDICIÓN | Noviembre 2017

Respuestas desde el cielo

Alexis Jaldín
Respuestas desde el cielo

Más que una afición, Alexis ve esta disciplina como una puerta de entrada a descubrir el inmenso universo que nos rodea. La emoción de lograr una buena foto, va más allá de marcar hitos en este camino que decidió seguir. Hoy, su máximo objetivo es ser una invitación para que muchos más despierten su curiosidad y emprendan una ruta sin retorno en la búsqueda del conocimiento.

Por Claudia Zazzali C. / Fotografías por Rodrigo Herrera / Fotografías de apoyo: Alexis Jaldín 

¿Le ha pasado que cuando necesita respuestas, mira al cielo? A Alexis Jaldín le ocurrió lo mismo. Inquieto, busquilla y perseverante, a lo largo de su vida, junto con crecer en su profesión, ha emprendido proyectos musicales reconocidos en toda la ciudad, como las bandas tributo a The Beatles y Pink Floyd (con la cual teloneó a Deep Purple) y que lleva más de once años presentándose en distintos escenarios del país. Los que lo conocen, saben también que es un chef de lujo, gozador de la buena mesa y lector empedernido.

Hoy en día, es uno de los cultores más reconocidos de la astrofotografía en Antofagasta. Con casi una década de perfeccionamiento, es Colaborador Externo del Instituto de Astronomía de la Universidad Católica del Norte, en temas de difusión y ha logrado capturar imágenes maravillosas de lo que llama “cielo profundo”.

¿Cómo se define la astrofotografía?

Yo la definiría como el arte  de capturar la luz que viene del universo.  Eso sí,  se debe hacer una salvedad entre qué es astrofotografía como tal y lo que es la fotografía de paisajes nocturnos. La astrofotografía tiene una connotación distinta versus las  imágenes capturadas de noche. Ésta disciplina tiene que ver con técnica y conocimiento del cielo. Cuando logras capturar la luz que viene de objetos totalmente lejanos en el universo, logras el objetivo de retratar el cielo profundo.

¿Qué características debe tener un astrofotógrafo?

La astrofotografía que yo hago tiene dos componentes: una es la parte técnica, que tiene que ver con todo lo relacionado al equipamiento utilizado y que tiene su base en la fotografía tradicional y la más importante, la parte humana.

“Lograr una buena imagen tiene que ver con la paciencia, porque hay muchos factores que escapan de tu control cuando te propones alcanzar una imagen, como las condiciones ambientales que van desde la nubosidad, el viento y hasta el frío. Entonces empiezas a desarrollar ciertas habilidades para hacer frente a esas situaciones y surge la tolerancia a la frustración, la paciencia. Hay fotos que quieres hacer y requieren hasta diez o más horas de exposición, lo que significa estar trabajando dos o tres noches en el mismo objeto”, cuenta Alexis.

Me imagino que eso requiere además, un conocimiento acabado del cielo…

Lógicamente, está íntimamente relacionado con la astronomía, que para mí es la ciencia de entrada a un mundo de reflexiones y búsqueda del saber. La astronomía trata de explicar el origen del universo y desde ese punto de partida,  podemos inferir cómo se creó la tierra, cómo se pobló, cómo aparece el ser humano y todos los cuestionamientos posteriores.

Compartes entonces que Chile es un gran laboratorio, por sus condiciones de cielo…

Es que en Chile tenemos todo para liderar las ciencias en muchos aspectos. Se nos olvida que tenemos 200 millas marítimas que son parte de nuestro territorio, que nuestro subsuelo es extremadamente rico en recursos y que además, tenemos un cielo maravilloso, reconocido a nivel mundial como  de los mejores para el estudio de la astronomía.

¿Y este laboratorio nacional es más valorado fuera de nuestras fronteras?

Creo que sí. Por algo es que para el año 2025 Chile va a tener instalado el 75% de capacidad de observación en el mundo, con todos los observatorios que hoy existen: Alma, Paranal, Tololo, La Silla, más lo que se está construyendo en Armazones, que es un telescopio bastante más grande de lo que existe en Paranal, y el nuevo telescopio  Magallanes en la Región de Atacama. Por eso es importante que nosotros, los ciudadanos de a pie, los que no somos científicos entendamos de qué se trata este fenómeno, para qué nos sirve y cómo aporta a nuestro desarrollo como país. Creo que hay una falencia en el acercar el cielo a la gente y es algo en lo que estoy enfocado a contribuir.

Ahí es donde la astrofotografía juega un rol fundamental…

De hecho. Tienes que pensar que la Región de Antofagasta tiene certificación StartLight, eso significa que son los cielos ideales para hacer astronomía, astrofotografía y todo lo que tenga que ver con esto. Yo creo que no son aprovechados, no son explotados totalmente. Imagínate lo que sería que en los colegios sacaran a los niños de las salas y los llevaran a terreno para despertar su curiosidad. Las posibilidades son infinitas, pero siento que tiene que ver con el lugar que tiene la ciencia en nuestra sociedad.

¿Crees que la educación inicial tiene que ver con el poco interés que tenemos como país en la investigación científica?

Es que muchas veces el objetivo de las mallas curriculares deja de lado la reflexión. ¿Te imaginas lo que podríamos lograr como país si las nuevas generaciones se dieran más tiempo para la reflexión? Desde mi perspectiva,  y en eso concuerdo con el profesor José Maza, eso es lo que hace que un país sea desarrollado, que no tiene que ver con la billetera, sino con sociedades pensantes, abiertas a la ciencia y a ir más allá. Debiéramos ser referentes en conocimientos sobre el mar y el su comportamiento, sobre terremotos, sobre energías renovables,   entre muchas otras posibilidades.

EL PRINCIPIO

“Siempre tuve curiosidad por investigar el cielo. Durante años me llamó la atención la formación de las estrellas y siempre leí al respecto, pero empieza a pasar la vida y pones atención en otras cosas. Sin embargo, cuando me encontré de pronto con una foto de astronomía y me doy cuenta que fue hecha por una persona normal y digo ¡lo hizo una persona sin grandes equipamientos!, ¿puedo hacer lo mismo?”. Eso fue el año 2009 y a partir de ahí, Alexis inició este camino donde se unían dos de sus pasiones. De ahí, no paró más. “Es que si la astrofotografía te encuentra, no la dejas más”.

¿Iniciaste un camino autodidacta?

Si, la astrofotografía tiene mucho de autoaprendizaje, de mucho estudio en solitario. Existe gente que te enseña y entrega los lineamientos, pero el gran trabajo lo haces solo. Siempre he dicho que la astrofotografía es el largo, sinuoso y difícil camino del dragón. No terminas de aprender nunca. Cada vez se te presentan más dudas, vas aprendiendo más técnicas y aparecen más desafíos, siempre quieres una mejor foto. Si me preguntas ¿cuál es tu mejor foto? Yo creo que todavía no la he tomado, y quizás en diez años más tampoco lo habré hecho, porque siempre vas a querer ir un poco más allá, siempre estás aprendiendo.

¿Y tu primera foto?

Cuando por mis propios medios logré esa primera captura me sentía en la gloria. Hoy la veo y deja bastante que desear, pero en ese momento estaba enamorado y la miraba, la contemplaba y se la mostré a todo el mundo. Hoy he aprendido que la astrofotografía tiene mucho de tres cosas: prueba y error, cultivar la tolerancia a la frustración y aprender a trabajar en solitario.

¿Cómo se logra una buena foto de cielo profundo?

Con paciencia. Las astrofotografías que yo publico, tienen una planificación anterior muy detallada, porque no puedes llegar a un lugar y pensar recién ahí que vas a fotografiar. Luego que haces la foto requieres de tres o cuatro días de producción para llegar a los colores y acercarte a la “foto ideal”. Son seis o siete días de trabajo hasta llegar al resultado de solo una foto.

¿Tienes algún proyecto que junte algunas de tus pasiones?

Siempre hay proyectos. Quiero mostrar a través de la música parte de lo que hago en la astrofotografía o al revés, a través de la fotografía mostrar el desarrollo que he tenido a través de la música. En eso creo que el Instituto de Astronomía de la Universidad Católica del Norte ha sido generoso y un buen facilitador. Creo que esa es la senda, generar las oportunidades y aprovechar las que se presentan. 

 

“La Región de Antofagasta tiene certificación StartLight, eso significa que son los cielos ideales para hacer astronomía, astrofotografía y todo lo que tenga que ver con esto. Yo creo que no son aprovechados, no son explotados totalmente”.

“Siempre he dicho que la astrofotografía es el largo, sinuoso y difícil camino del dragón. No terminas de aprender nunca. Cada vez se te presentan más dudas, vas aprendiendo más técnicas y aparecen más desafíos, siempre quieres una mejor foto”.

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