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EDICIÓN | Septiembre 2017

La nueva era de la sexualidad

Vanna Lombardo, especialista en sexología
La nueva era de la sexualidad

El placer, el deseo, el cómo vivimos nuestra vida sexual, el cómo trasmitimos a nuestros hijos la sexualidad o qué valor e importancia le damos a esta necesidad tan inherente al ser humano, se ha expresado de distintas maneras a lo largo de la historia y, hoy, nos vemos enfrentados a una nueva era de la sexualidad. ¿Qué cambió? Vanna Lombardo responde esta y otras interrogantes sobre un tema que, sin duda, traspasa las cuatro paredes.

Por Verónica Ramos B. / Fotografía: Francisco Díaz U.

La tecnología, la globalización, el exceso de información, los estereotipos, los nuevos roles femeninos y masculinos, el cuerpo como elemento de consumo, la búsqueda incesante del placer, la tiranía de la belleza y ciertos modelos estereotipados e impuestos nos conducen hacia una respuesta más clara y concreta de cómo vivimos y abordamos la sexualidad en la era postmoderna.

 

El mundo cambió, la mujer y el hombre ya no son los mismos, es momento, entonces, de sacarse la venda de los ojos y asumir, reconocer y validarse quiénes somos como sujetos o seres sexuales, a conectarnos con nuestro cuerpo y con nuestra propia sexualidad.

 

Esta es la invitación de Vanna Lombardo, enfermera matrona de la Pontificia Universidad Católica de Chile, diplomada en sexualidad humana y terapia sexual en la Academia de Sicología y Bienestar, instructora de Pilates, socia fundadora del Instituto de Sexualidad INSEX en La Serena, panelista en programas de radio y de televisión, docente, madre de tres hijos y esposa orgullosa de los veinte años de un feliz matrimonio con el oftalmólogo, Claudio Fuentes.

 

Hija de padre italiano y de madre chilena. Familia conservadora, en la cual ella y sus dos hermanas, difícilmente abordaban con sus padres el tema de la sexualidad. Sin embargo, cuando cursaba la enseñanza media en la Scuola Italiana en Santiago, su profesor de biología, el “profe Jara”, como lo nombra cariñosamente, se convirtió en su mentor y en un referente para inclinarse por el área de la salud. “Era un adelantado para esa época y siento que él abrió mi mente respecto a la sexualidad, gracias a sus clases de educación sexual”, recuerda Vanna.

 

“Son tantos los ámbitos de expresión de la sexualidad que el impacto que genera en la vida es ¡impresionante! Siempre quise dedicarme a esto, pero lo hacía de manera informal, en reuniones con amigas o en conversaciones con amigos de mis hijos. Sentí que podía aportar algo y lo tomé como una misión. Formarme en la academia, liderada por los sexólogos Rodrigo Jarpa y Nerea de Ugarte, fue un milagro en mi vida porque era el empujón que necesitaba para decir “esto es lo que quiero y necesito hacer”, agrega.

 

 

 

 

TIRANÍA DEL PLACER

Junto a la sicóloga Soledad Grunert, formaron el Instituto de Sexualidad INSEX, en La Serena. Una plataforma virtual que busca ampliar el espectro de la sexualidad como una materia relevante para los profesionales de la salud. “Estamos en un tremendo desafío que busca incorporar la sexualidad en la consulta médica. Es muy importante que el médico considere la historia sexual dentro de la anamnesis del paciente para poder establecer una derivación oportuna en caso de que sea necesario”, destaca.

 

¿Cuál sería el impacto de este nuevo paradigma?

Cuando se logra intervenir oportunamente en alguna dificultad sexual, el impacto que tiene en la persona y en su entorno es maravilloso. Conocí a una paciente con serios problemas de autoestima y con falta de deseo sexual. Después de la terapia, cambió su forma de relacionarse con su marido, su forma de vestir y su postura frente a la vida. El cambio fue ¡radical!, de una mujer muy disminuida pasó a ser una mujer empoderada.

 

No es fácil consultar a un profesional respecto a una dificultad sexual

Pese a que sigue siendo un tema tabú, las consultas individuales o en pareja han aumentado en este último tiempo. Existen muchas expectativas de cumplir con ciertos modelos y esto hace que la carga sea aún mayor de quien consulta. Ahora, cuando existe una dificultad o disfunción sexual, la decisión de consultar no es espontánea. Cuando el problema ya está instalado y afecta a aspectos de la vida que son importantes, recién ahí se deciden por una terapia. La tendencia de consulta debiera ser por consejería, por aprender más, por tener una sexualidad más sana.

 

¿Cómo abordamos, en nuestro país, el tema de la sexualidad?

Chile no se escapa a lo que pasa en otros lugares del mundo. Existe una hipererotización y un vuelco a la apertura de la tiranía del placer, es decir, una hiperestimulación de los sentidos que produce una alteración de la sexualidad. El placer por el placer… una realidad que no termina nunca, porque siempre se busca más. Nos esclavizamos de esta tiranía y, aunque suene paradójico, limita nuestra capacidad real de goce.

 

¿Esa es la realidad de esta nueva era?

Pasamos de un modelo muy represivo desde lo social y lo moral, a un modelo sexual opuesto. Si bien persisten algunos prejuicios y tabúes, que siempre existirán, hay una marcada tendencia a la exaltación y el exhibicionismo sexual. El cuerpo y la sexualidad dejaron de pertenecer al ámbito privado y el cuerpo se ha convertido en un elemento más de consumo. El erotismo y el culto al cuerpo son el "nuevo opio" de la sociedad. El problema está en que estos modelos estereotipados van generando altas expectativas y nos desconectan de nuestro propio cuerpo y de la propia sexualidad. El desafío es liberarse de estos prejuicios y estereotipos y asumir la sexualidad desde uno mismo y no desde un modelo impuesto, y sobre todo en la mujer, asumiendo un rol activo como sujeto sexual, abandonando el "rol de espectador".

 

SUJETO SEXUAL

 

¿Todo influye en nuestra vida sexual, las creencias, la religión, la formación familiar…?

Así es, todo influye, pero hay un rol que no es delegable y es el de los padres o de la figura significativa del niño o niña. Además de transmitir creencias y valores a nuestros hijos, también transmitimos nuestra forma de ver la sexualidad, por lo tanto, es importante que a modo de reflexión podamos definirnos quiénes somos como seres sexuales y a partir de esto qué es lo que quiero comunicar a mis hijos. No existe un momento clave para la educación sexual, este es un espacio de confianza que se va dando de manera natural y no debemos rehuir las preguntas o dudas de nuestros hijos.

 

¿La lucha por la equidad y los nuevos roles femeninos y masculinos, también son determinantes en este nuevo paradigma?

Desde que se inventó la píldora anticonceptiva existen hitos en la sexualidad femenina que han marcado una cierta liberación de la mujer, porque su rol ha sido más bien de objeto sexual que de sujeto sexual, desde el punto de vista del placer. En los últimos discursos de equidad de género del siglo XXI, se da una dualidad porque hay una invitación al cambio de roles. Que la mujer sea más proactiva, más empoderada, lo que implica que el hombre también deba moverse desde el macho alfa a una posición más neutral. Hoy, la mujer beta quiere ser alfa y eso es lo que está pasando también, en la era postmoderna. Se crean nuevas parejas, nuevos roles y eso se ha llevado también a la cama. La mujer exige más y el hombre siente que se está acabando su repertorio para satisfacer a esta nueva mujer.

 

¿A qué se debe que, hoy, exista una mayor apertura a reconocerse homosexual o pansexual, especialmente en los adolescentes?

Tiene que ver con un movimiento social de género importante en función del conocimiento y de ver otras realidades. La aceptación social tiene mucha relación con la cultura, porque hay algunas más restrictivas que otras y esta apertura que se está generando tiene que ver con la globalización y con cómo observamos ciertos modelos externos. Debemos entender que no vivimos en un mundo binario, es decir, existe una amplia gama de posibilidades entre lo femenino y lo masculino, que va mucho más allá de lo reproductivo.

 

El aumento de casos de VIH en nuestro país es preocupante, ¿nos relajamos y olvidamos las medidas de prevención?

Pasaron varias cosas. Los tratamientos para el Sida se optimizaron, por lo tanto, disminuyó la percepción del VIH como una enfermedad de trasmisión sexual mortal y pasó a ser una enfermedad crónica. Además, antes se asociaba a prácticas sexuales específicas de homosexuales, sin embargo, hoy las conductas sexuales son mucho más amplias y hay más libertad. Ahora, claramente, el no usar preservativo ha generado un mayor riesgo y contagio y no solo del VIH, sino también de la hepatitis A. Pese a que no es una enfermedad de trasmisión sexual, sí se puede contagiar por contacto sexual.

 

DESEO Y FANTASÍAS

 

¿En una pareja, si ambos están de acuerdo, todo es válido en el sexo?

¡Absolutamente! Y el consenso se logra con una buena comunicación erótica entre la pareja. Es importante definir qué me gusta, cuáles son mis límites infranqueables y qué me puedo permitir explorar, por lo tanto, las posibilidades son infinitas hasta que yo o mi pareja decida hasta dónde llegamos.

 

¿Es efectivo que entre los cuarenta y cincuenta años la mujer está en su mayor plenitud sexual?

La sexualidad en la mujer se relaciona mucho con las etapas de vida. Ahora, desde los cuarenta años la mujer tiene más tiempo de mirarse, toma mayor conocimiento de lo que quiere y se merece. Es una nueva oportunidad de retomar un rol más activo, porque está más relajada.

 

¿El libro 50 sombras de Gray removió a las mujeres chilenas?

Este libro provocó una apertura de la mujer respecto a la fantasía sexual, que es algo que tenemos muy restringido y, al mismo tiempo, es muy relevante a la hora de activar el deseo. Las mujeres vivimos súper desconectadas del deseo sexual, porque creemos que debe nacer de manera espontánea.

 

¿Los sexshop y tiendas eróticas online también han generado un espacio para activar el deseo femenino?

¡Claro! Porque en ese sentido las mujeres estábamos mucho más limitadas y estas tiendas se relacionaban con el mundo masculino. Obedece a una invitación de que la mujer se haga cargo de su propia sexualidad, a buscar alternativas, a decidir qué quiere, cómo y con quién.

 

¿Cómo se define un buen sexo?

El buen sexo lo define cada persona, ya sea por lo que quiere, por lo que vive y por sus expectativas. Si somos capaces de conocernos, aprendemos a vivir el momento. Si estamos presentes en cada experiencia sexual y la vivimos sin expectativas de nada, será un momento único y maravilloso.

 

“Son tantos los ámbitos de expresión de la sexualidad que el impacto que genera en la vida es ¡impresionante!”

“Si bien persisten algunos prejuicios y tabúes, que siempre existirán, hay una marcada tendencia a la exaltación y el exhibicionismo sexual”.

“El desafío es liberarse de estos prejuicios y estereotipos y asumir la sexualidad desde uno mismo y no desde un modelo impuesto”.

“Hoy, la mujer beta quiere ser alfa y eso es lo que está pasando también, en la era postmoderna”.

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