Tell Magazine

Columnas » Pilar Sordo

EDICIÓN | Agosto 2017

Melancolía o angustia

Pilar Sordo
Melancolía o angustia

La mayoría de las personas oscilan entre uno y otro polo dependiendo de lo que están viviendo y la solución para no caer en ambos es la conexión con el presente. Este acto, que debiera ser tan natural y sano, es muy difícil de lograr porque la vida nos lleva permanentemente hacia atrás o hacia adelante.

Mi hija está haciendo un diplomado en fitoterapia (el uso de las plantas o extractos medicinales para usos terapéuticos) y en él le enseñaron algo que me hizo pensar. Se planteaba —odiando yo un poco las tipologías— que había dos maneras de enfrentar la vida o estados emocionales que nos hacen mucho daño.

Una de ellas tiene que ver con el estar pegados en el pasado, sin ser capaces de aprender del dolor, lo cual, traído hacia el presente, genera melancolía en las personas que lo experimentan. De ahí, incluso, se podría derivar la depresión y otros cuadros que nos muestran nuestra dificultad para soltar y liberarnos de lo que ya pasó.

Otra forma que está exactamente en el otro polo, es la gente que vive proyectada hacia el futuro y en lo que tiene que hacer, lo cual, inevitablemente, lleva a la formación de angustia dentro de nosotros. Siempre cuando anticipamos en negativo eso provocará tensión y miedo que se expresará como panza apretada, respiración cortita y mucho suspiro.

Al escuchar ambas visiones, lo primero que me pasó fue preguntarme a cuál de los dos grupos pertenecía, que seguramente es lo que usted está haciendo ahora. Yo descubrí que tengo cierta tendencia a ser más anticipadora y, por lo tanto, a la angustia, aunque me dio gusto descubrir que he crecido mucho y no estoy pegada a ninguna de las dos. Intento vivir conectada al presente solamente y me funciona.

La mayoría de las personas, sin embargo, oscilan entre uno y otro polo dependiendo de lo que están viviendo y la solución, para no caer en ambos, es la conexión con el presente. Este acto que debiera ser tan natural y sano, es muy difícil de lograr porque la vida nos lleva permanentemente hacia atrás o hacia adelante.

La respiración es la primera forma y más fácil para regresar a lo inmediato que por lo demás es inevitable, y que me trae a todo lo presente que es donde no hay pasado y tampoco futuro y por lo tanto no hay angustia Un segundo ejercicio para volver a trabajar el presente, es preguntarse ¿dónde estoy y que estoy haciendo?, esa simple pregunta me trae a lo de ahora con mucha fuerza y desde ahí puedo conectarme conmigo y centrarme en mi para seguir haciendo mis actividades diarias.

El pasado ya pasó y el futuro no ha llegado y, aunque suene fácil decirlo, la única energía que me permite avanzar es la de ahora y eso me ayuda a sanar y aprender de lo vivido y a trabajar desde la voluntad por un futuro pleno y feliz. Quizás es bueno jugar a ver qué tendencia tenemos o si oscilamos entre ambos para no ser felices, pero tal vez lo más importante de este aprendizaje sea conectarse con el "ahora" y desde ahí sanar y avanzar.

En el mundo que vivimos todo está centrado en ayer y mañana, y el hoy, que es lo único que de verdad tenemos, pasa como un ser invisible que no percibimos. Ojalá podamos trabajar en el dónde estoy y qué estoy haciendo y aprendamos a tomar conciencia de la respiración, que es la mejor manifestación de que estamos vivos.

Un abrazo y hasta la próxima.

 

Otras Columnas

Singapur y la verdadera tolerancia cero
Asia Dónde Vamos
La gran fiesta de Chile
Rodrigo Barañao
LA MODA
Monocitas
Que viva el rey
Presta Oído
Ya no los hacen así
Presta Oído
Diana de Gales
Look Urbano
Dr. Insólito o: ¿Cómo aprendí a dejar de preocuparme y amar la bomba?
Cine Paralelo
» Ver todas las Columnas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación6+1+1   =