Tell Magazine

Entrevistas » Mundo Empresarial

EDICIÓN | Mayo 2017

ODA AL CARMÉNÈRE

Gabriel Edwards, Viña Clos de Luz
ODA AL CARMÉNÈRE

Desconocido para la mayoría, el Valle de Almahue posee en sus tierras las más cotizadas y antiguas parras de carménère de Chile. Estas son las tierras que por años ha cultivado la familia de Gabriel Edwards, quien rescató las viejas parras de su bisabuelo, plantadas en los años treinta, para crear vinos que, en tres años, ya han obtenido varios premios, entre ellos noventa y cinco puntos en la guía Descorchados.

Por María José Pescador D. Fotografías: Francisco Cárcamo P.

El Valle de Almahue se encuentra en la comuna de Pichidegua, provincia del Cachapoal, en la región de O´Higgins, y es famoso por abarcar las mejores y más antiguas cepas de carménère de Chile y probablemente del mundo. Oriundo de Colchagua, el ingeniero comercial Gabriel Edwards (37), encantado desde siempre por el mundo del vino, decidió rescatar unos antiguos viñedos familiares para crear junto a su padre y su cuatro hermanos, la viña Clos de Luz. “Siempre busqué trabajar en el mundo del vino, porque me gustaba, me llamaba la atención”. Trabajó como export manager en la viña Undurraga, hasta que decidió ir a estudiar a Dijon, Francia, para hacer un master en comercio de vino.

 

Aquí, y luego de terminar sus estudios, trabajó en el área de formación de marcas internacionales de la empresa LVMH Moët Hennessy, dueños de Moët&Chandon y Dom Perignon, en la zona de Champagne. “Entendí cómo se trabaja el marketing de las marcas de lujo internacionales, lo que fue un poco distinto a cómo visualizaba mi trabajo, pero me permitió saber cómo posicionar un vino. Una caja de doce botellas de mi vino cuesta noventa dólares para la exportación, pero el precio para una caja de un vino chileno promedio está más o menos en treinta y ocho dólares, por lo que mi costo es tres veces superior. Para venderlo se necesita, entonces, tener argumentos, un respaldo.

 

Ahí estuvo dos años, hasta que decidió volver para crear su propio proyecto. “Volví porque tenía dos alternativas: quedarme haciendo carrera en la empresa o emprender”. Así llegó hasta sus raíces en Colchagua —a pasos del Cachapoal— con un único objetivo: hacer y vender vinos del Valle de Almahue”.

 

¿Por qué en este sector?

Sabía que los vinos de este lugar eran buenos, y mi idea era apostar por un sector ignorado, no uno con prestigio como el Valle del Maule que produce muy buenos vinos pero que no tiene nada que ver conmigo. Aposté por un lugar desconocido y por una variedad que no está de moda.  

 

¿Qué está de moda?

Las viñas viejas de carignan, de país, de malbec…Todas las cosas del Valle del Maule e Itata. En cambio, lo más tradicional no está en boga.

 

¿Por qué el carménère es poco cotizado en el mercado?

Porque cuando uno sale al extranjero y trata de vender esta cepa, sobre todo en mercados que saben de vinos como Europa y Estados Unidos, no les gusta, la encuentran pesada, con aromas verdes, y prefieren comprar un cabernet o sauvignon. Hay cierta reticencia de algunos clientes a probarlos. A nosotros nos ha ido bien porque nos escapamos de este tipo de vinos, ya que los nuestros no son sobre maduros, y respetamos la fruta por sobre la madera.

 

 

EMPRESA FAMILIAR

 

El tema de cultivar los viñedos lo maneja el padre de Gabriel, del mismo nombre, una hermana —Nieves— que vive en Estados Unidos se encarga de las ventas allá, y su hermano Antonio, que es agrónomo, ve el área de la viña in situ. Luego viene Santiago que, como buen ingeniero, ve los números, y la menor del clan, Rosario, que es arquitecta, ve el tema diseño de etiqueta y presentaciones. “Esto es clave para nosotros”. Y Gabriel, que finalmente se encarga de todo el tema comercial.

 

¿Cuál es tu lazo con el Valle de Almahue?

Tiene que ver con mi lado materno. Este campo lo compró mi tátarabuelo en 1870. Entonces siempre ha sido parte de la familia, y se ha ido subdividiendo y hasta el día de hoy los diez viñateros que hay en este valle son todos familiares. Mi bisabuelo plantó en el año treinta las parras más antiguas que hay aquí con la idea de hacer sus propios vinos. Entonces mi idea fue esa, la de hacer vinos con la uva de mi familia que yo sabía que eran muy buena.

 

¿Qué se hacía con esa uva?

Durante los últimos veinte años se vendía a Casa Lapostolle. Pero desde que volví hace ya tres años, poco a poco hemos ido vendiendo menos uva y vinificando más nuestras parras que están plantadas en treinta y tres hectáreas. Con la de este año llevamos cuatro vendimias vendiendo nuestro propio vino.  

 

¿Cómo están divididas las cepas en el campo?

Treinta hectáreas están plantadas con carménère. Las otras tres las tenemos con sauvignon. Y con las uvas de mi tío, que es vecino, hacemos un poco de garnacha. Con las mismas este año haremos un malbec y el próximo un sirah. El plan es hacer sólo las variedades que se dan en este valle. No quiero picotear y hacer vinos en todo Chile, no quiero entrar a competir con las mismas viñas, como lo hacen las más grandes, que tienen viñedos desde el Limarí hasta Itata. Lo mío es Almahue y eso te da mucha más prioridad frente a los clientes, uno es especialista en carménère y de lo que aporta este lugar.

 

¿Qué aprendiste de la forma de hacer vinos en Francia?

Allá son muchos más respetuosos del lugar, del terroir, no maquillan los vinos, no ponen mucha madera, no cosechan muy tarde, porque al final las tres estandarizadores del vino son: la madera, la sobre madurez y el enólogo.

 

 

UN LUJO ORGÁNICO

La viña se llama Clos de Luz (www.closdeluz.com ), en conmemoración a su abuela, Luz, quien plantó la viña. Y los Clos son las viñas que están rodeadas por un pequeño muro, “nosotros estamos rodeados por el cerro Mancuman”. La viña se mantiene de forma absolutamente manual, se emplea avena para descompactar el suelo, vicia, que es un tipo de pasto, para fijar el nitrógeno y mostaza para el control de nematodos. Además de ovejas para controlar el pasto y gallinas para controlar lombrices o algunos bichos.

 

¿Qué significa tener el sello orgánico?

Que manejamos productos totalmente naturales, nada químico. Para obtener la certificación hay que estar durante tres años sin aplicar ningún producto químico y luego de esto te hacen una auditoría y si cumples con todos los requisitos te dan la certificación. Para eso revisan la plantación y analizan los vinos. Es un tema que está muy regulado.

 

¿Dónde vinifican?

Tenemos una bodega antigua que tiene más de trescientos años; fue construida en 1624. Es de un tío, y es muy buena, entera hecha en adobe, ahí tenemos siete cubas de acero inoxidable, y setenta barricas, más algunos fudres —barricas gigantes de madera que guardan siete mil litros—. Aquí vinificamos por gravedad, lo que permite llegue el grano entero de la uva dentro de la cuba. Y tenemos en otro sector una sala de guarda en donde descansan ochenta barricas.

                                                                                                           

¿Cuántas botellas hacen al año?

Empezamos con seis mil botellas de carménère y otras seis mil de cabernet, y con cuatrocientas de garnacha. Hoy hacemos sesenta mil botellas en total, y doscientas de garnacha.

 

¿La proyección?

Vinificar las treinta y tres hectáreas de la viña. Hoy vinificamos sólo diez. La idea es lograrlo de aquí a cinco años para hacer ciento cincuenta mil botellas….

 

¿Cuánto se va, cuánto se queda?

Se va el cincuenta por ciento y el otro cincuenta se queda en Chile. Esto se ha debido a la gran recepción que ha tenido el vino en el país, porque al principio la idea es que se quedara solo el treinta por ciento de la producción. Ha sido una sorpresa.

 

¿Quiénes son los compradores extranjeros?

China, Estados Unidos, Inglaterra, Bélgica, y no he seguido buscando más puntos de venta porque no tengo más vino para vender…

 

¿Por qué no entrar al retail?

No es nuestro negocio. Nosotros estamos sólo en tiendas especializadas. Trabajé en una viña donde tenía que vender a grandes cadenas de supermercados, y no es la lógica que buscamos. Nosotros primamos la calidad y no el precio…

 

Defíneme Clos de Luz

Es un vino original, auténtico, natural totalmente porque no corregimos nada. Es elegante. Son vinos ligeros, frescos, que se pueden tomar solos si se quiere, sin maridar.

 

Descríbeme el carménère

Es fresco, sin ser verde. Quiere decir que los cosechamos un mes antes que nuestros vecinos y ya está fermentado y seco. Esto hace que tenga menos alcohol y que sea más fresco, que tenga mejor acidez, que sea menos empalagoso, menos pesado, que es lo que buscamos al hacer vinos.

 

¿Los premios?

Nuestra etiqueta salió en la revista Packaging of The World, como la etiqueta más innovadora… El 2015 salió el tercer mejor carménère de Chile con noventa y cinco puntos en la guía de descorchados. El año pasado logró el mismo puntaje. El cabernet salió entre los mejores vinos del Valle del Cachapoal y la garnacha salió el mejor vino del Cachapoal y el mejor Otras cepas tintas de la misma guía.

 

¿Qué es lo que están buscado ahora?

Consistencia en el tiempo, no podemos bajar la calidad, sobre todo sabiendo cómo nos ha ido en estos dos años. Y, lo otro, es poner en el mapa del mundo al Valle de Almahue como productor de los grande vinos de nuestro país.

 

“Empezamos con seis mil botellas de carménère y otras seis mil de cabernet, y con cuatrocientas de garnacha. Hoy hacemos sesenta mil botellas en total, y doscientas de garnacha”.

“La viña se mantiene de forma absolutamente manual, se emplea avena para descompactar el suelo, vicia, que es un tipo de pasto, para fijar el nitrógeno y mostaza para el control de nematodos. Además de ovejas para controlar el pasto y gallinas para controlar lombrices o algunos bichos”.

“El plan es hacer sólo las variedades que se dan en este valle. No quiero picotear y hacer vinos en todo Chile, no quiero entrar a competir con las mismas viñas, como lo hacen las más grandes, que tienen viñedos desde el Limarí hasta Itata. Lo mío es Almahue y eso te da mucha más prioridad frente a los clientes, uno es especialista en carménère y de lo que aporta este lugar”.

Otras Entrevistas

» Ver todas las entrevistas


OPINA

  • Verificación Anti SPAM, Ingrese el resultado de la siguiente operación1+8+8   =