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EDICIÓN | Febrero 2017

¡Gracias, doña Inés!

CHEF / RBARANAOG@GMAIL.COM
¡Gracias, doña Inés!

El pastel de choclo, chocollo en quechua, es el rey indiscutido en todas las casas y restaurantes de comida chilena durante el verano. El año pasado fue el plato número uno y más reconocido en Chile por  considerarse ciento por ciento chileno.

La historia dice que, desde 1600, ya estaba este plato en Latinoamérica y se cree que por el 1830 se hace popular entre los campesinos de Perú, Bolivia, Argentina, incluso de Paraguay, cada uno con sus recetas.
Cuentan que allá por el año 1539, a Inés de Suarez, compañera de Pedro de Valdivia, se le ocurrió la genial idea de adaptar la clásica empanada, poniendo el pino en pocillo de barro y sobre este, una masa de maíz. Una receta que fue mejorando con las comunidades indígenas mapuches, que le agregaron el choclo molido con grasa animal y la cocinaron en olla hasta transformarla en una rica pasta de choclo.

Se dice que recién, en 1900, llega esta receta a la cocina capitalina a raíz de la migración de campesinos, con tal popularidad que fue degustado por paladares franceses que vivían en Chile y posteriormente inmortalizado en el libro francés La Negrita Doddy, en 1911.

Este calórico plato no ha variado mucho con el tiempo, si bien en sus comienzos se preparaba con cordero y cerdo, más tarde lo dejaron solo con carne de vacuno.
Hace un par de años me tocó ir a cocinar a Holanda y lo primero que se me vino a la cabeza fue llevar pastel de choclo y servirlo en formato coctel en gredas pequeñas, lo que resultó excelente.

Yo les recomiendo hacer preparaciones distintas del pastel de choclo, como por ejemplo con pino de jaiba, centolla, mariscos surtidos, conejo etc. Todas quedan muy buenas y siempre son bienvenidos los cambios y pruebas de sabores distintos.
Aprovechen de comer pastel de choclo con los verdaderos choclos del verano y dejen para el invierno las pasteleras congeladas que son bastante recomendables.

Disfruten esta receta:
Ingredientes: (para 6 personas)


1 kilo de posta rosada
8 cebollas
12 aceitunas grandes sin carozo
12 pasas rubias
6 huevos
6 trutros cortos
12 choclos grandes
1 mata de albahaca
1 cucharada de comino
1 cucharada de ají de color
1/2 taza de aceite
Sal, pimienta
1 taza de azúcar

Preparación:

Cortar la cebolla a cuadros, igual la carne. Dorar bien la cebolla con aceite, comino, ají color, sal y pimienta. Una vez bien café la cebolla, agregar la carne hasta que quede blanda. Si se seca el pino, ir agregando agua tibia.
En una fuente grande de greda agregar el pino, el pollo ya  cocido, aceitunas, huevo y pasas.
Una vez ya rallado el choclo, cocinar a fuego muy lento agregando un poco de aceite y el jugo del pollo ya cocido.
Rellenar la greda con la pasta de choclo. Espolvorear azúcar y llevar al horno caliente por 10 a 15 minutos.
Servir con una gran ensalada de tomates con mucha albahaca y un buen pinot noir muy frío.

¡Felices vacaciones y a disfrutar!
Un gran abrazo a todos

 

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