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EDICIÓN | Diciembre 2016

Sin límites

Carolina Águila
Sin límites

Esta es la historia de cómo una viñamarina, alumna promedio, con un inglés precario, sin norte ni motivación, logró formar parte del exclusivo programa Global Solutions en la Universidad de la NASA. Una historia de superación, que no solo demostró que con ganas, todo es posible, sino que acaba de inspirar la última aventura de Carolina: Switch Up, una metodología que ayudará a las personas a alcanzar sus propósitos en la vida y reinventarse. A cambiar el switch, tal como lo hizo ella.

Por Macarena Ríos R./ fotografías José Luis Urcullú

Habla rápido, fuerte, con la convicción de que todo es posible. Es viernes y viene llegando de Santiago, donde vive su profesor de tesis, pero hace apenas unas semanas lo hizo desde Silicon Valley, el corazón de la tecnología y la innovación, gracias a la beca Her Global Impact de Fundación Mustakis.

 

Durante casi tres meses, esta estudiante de biotecnología de la Universidad Andrés Bello, se empapó con los conocimientos de premios nóbeles, CEO’s de importantes transnacionales, científicos y dueños de tecnologías en la Singularity University, la universidad de la NASA. Un lujo. “Nunca me sentí en clases. Para mí era ir a escuchar historias enriquecedoras y asombrosas”.

 

 

TODO ES POSIBLE

 

Tres meses antes de salir del colegio, Carolina comenzó a mirarse a través de los ojos de sus amigos y no le gustó lo que vio. Se puso las pilas y comenzó a estudiar para la PSU, pero ya era tarde. Un mal puntaje la tuvo a punto de no entrar a la universidad, pero corrió la lista y logró convencer a sus papás para que la matricularan.

 

Fueron años de estudio, de esfuerzo, de noches en vela, pero valió la pena. “Fue un cambio de vida. Nunca me había importado nada, pero ahora tenía un foco: quería hacer algo ligado con la biomedicina y me enfoqué en eso”.  Hizo la práctica, primero en Andes Biotecnology y más tarde en Cells For Cells (biomedicina y medicina celular), donde publicó dos papers en las revistas internacionales Stem Cells and Theraphy y Onco Target. “Descubrí que una científica no era pura investigación, sino que también podía utilizar la ciencia como medio para crear asombrosos productos que beneficiaran al mundo”.

 

¿Cómo poder aplicar la ciencia con impacto real y actual?, se preguntó una y otra vez. Hasta que desarrolló su primer emprendimiento: Aflox, un producto para eliminar toxinas en los campos agrícolas, específicamente en las plantaciones de choclos. El director de carrera le dijo que lo postulara a CORFO a través del programa The S Factory, un programa de preaceleración de emprendimiento para mujeres. Y quedó seleccionada. “Esta experiencia me enseñó a salir de la burbuja científica e involucrarme en el mundo de los negocios”.

 

 

¿Qué implicó el que te hubieran seleccionado?

Durante tres meses me hicieron mentoría, me enseñaron qué era un modelo de negocio, cómo ganar dinero, cómo presentar el proyecto a personas que no saben de ciencias. Me enseñaron a hacer un “pitch”, que es contar tu historia en tres minutos ante inversionistas. Y además me dieron diez millones de pesos para poder desarrollar el prototipo.

 

¿Y lo pudiste desarrollar?

Compré todos los componentes del prototipo, pero uno, en especial, no pudo cruzar la aduana.

 

¿Por qué no?

Porque es un microorganismo. Entonces me dijeron “haz el prototipo de una forma menos eficiente”, pero para mí eso no era una opción. Quería que resultara, que se transformara en una solución real. Ahí fue cuando postulé a Singularity a través de Her Global Impact  (concurso de innovación dirigido a mujeres profesionales, científicas, académicas y estudiantes mayores de veintiún años). Aunque no tuviera el nivel de inglés que exigían. Después de todo, no iba a ser yo la que dijera que no. Estaba segura de que allá podría validar este proyecto y generar los contactos necesarios para echarlo a andar.

 

El día que supo que había ganado la beca para ir a la NASA, no lo podía creer. “Me puse a llorar de felicidad y de miedo a la vez, pero sabía que era una oportunidad única que no iba a desperdiciar, así es que, como fuera, me lanzaría a esa aventura”.

 

¿Cómo fue tu desembarco en Silicon Valley?

Las primeras dos semanas fueron un dolor de cabeza. No entendía nada, con suerte comprendía el cinco por ciento de las clases. Pero tenía que sobrevivir de alguna forma. Tenía que salir adelante. Y lo hice. Fueron tres meses súper intensos, con clases de ocho de la mañana a diez de la noche. Pero yo estaba ahí por algo, quería cambiar mi futuro por algo mejor, encontrar mi propósito y luchar por mis sueños.

 

¿Qué aprendiste?

Una de las grandes cosas que aprendí, aparte de las tecnologías exponenciales, es decir, lo que viene, y cuáles eran las grandes problemáticas a nivel mundial, fue encontrar mi propósito en la vida.

 

¿Cómo así?

En Singularity University siempre te decían que buscaras un propósito, que crearas un proyecto que te llegara al corazón. ¿Pero cómo encuentro mi propósito?, le pregunté a uno de los profesores. Y me respondió: cuando las clases pasen, va a llegar un día en que o vas a llorar o no vas a parar hasta encontrar la información que estabas buscando. Ese día habrás encontrado tu propósito.

 

¿Y lo encontraste?

Sí. Un día entró a la sala un anciano que venía de la India. Nos trató de explicar la necesidad urgente de que les generaran baños. “Por favor ayúdennos, mi gente está muriendo todos los días. Ustedes nos pueden salvar”, nos dijo, y nos entregó su tarjeta por si se nos ocurría algo. Esa clase fue horrible, su desesperación me llegó al corazón. Esa noche no dormí. Me puse a buscar en Internet y no paré hasta encontrar lo que buscaba.

 

¿Y qué era?

Me di cuenta de que había miles de soluciones de baños y cientos se implementaban en India. ¿Qué estaba pasando? No entendía nada. ¿Por qué este señor no sabía que existía más de una solución en su propio país? Hablando con algunos de los estudiantes, llegamos a la conclusión de que el problema no era que no existieran baños, sino que la población encontraba demasiado sucio ir a un baño público y limpiarse con confort (ellos lo hacen con agua). Es decir, las personas que habían instalado estos baños ni siquiera habían tomado en cuenta su cultura, su idiosincrasia, las leyes de cada país, porque en su pueblo las casas no tenían baño y la ley solo les permitía tener uno en cada esquina para evitar focos infecciosos. Ahí me di cuenta de que las soluciones no sirven para todo el mundo. Y también aprendí a creer en mí.

 

 

LO QUE VIENE

Durante los tres meses que duró el curso, Carolina aprendió robótica, inteligencia artificial, biología sintética. “La gracia de Singularity, lo que busca, es crear líderes de corazón, gente dispuesta a cambiar el mundo, a revolucionar en forma positiva su país, a impactar. Ser un héroe”.

 

¿Qué fue lo que más te impactó?

El darme cuenta que lo que uno creía que solo pasaba en las películas de ciencia ficción es una realidad que está hace rato.

 

¿Cómo qué?

Allá decían que hace poco estaban probando gente biónica, o los costos para obtener la secuencia de ADN para comprobar cierto tipo de enfermedades hereditarias van a ser factibles para las personas, o la creación de figuras del tamaño de una bacteria que solo lo podías ver por un microscopio.

 

¿Y para qué querer crear algo que no se ve?

Porque decían que a futuro se podrán crear mini robots que entren a tu organismo para ayudar a detectar diversas enfermedades como el cáncer. Ese es el futuro de la biomedicina a nivel robótico.

 

¿Qué se viene ahora?

Terminar mi tesis que trata acerca de cómo levantar capital en proyectos de biotecnología, darle continuidad a mi proyecto Aflox, y dictar charlas motivacionales a través de una empresa que se llama Charlas Motivacionales Chile.

 

¿Te invitaron?

No, yo les escribí, les conté mi historia y les dije que me encantaría poder contarles esto a los jóvenes de hoy en día. Inspirarlos, motivarlos.

 

SWITCH UP

 

Carolina, la que leía libros de autoayuda a los diez años, la profesora de zumba, la deportista, hoy forma parte de Girls In Tech, una fundación comprometida con el desarrollo del ámbito tecnológico nacional y recientemente dio una charla motivacional en Siete Reinas, un movimiento femenino con casa matriz en Buenos Aires, pero con sedes en diferentes partes del mundo, que cuentan su experiencia de vida con el fin de motivar a otras mujeres.

 

¿Cómo es la nueva Carolina?

Me siento una privilegiada, una persona que no tiene límites ni barreras. Sé que no tengo empresas, no tengo experiencia, no soy millonaria y no tengo un postgrado, pero sí poseo algo muy valioso, que me hace levantarme día a día y que me encantaría compartir: esa gran energía y vitalidad que me hizo llegar hasta ahí y que ahora me empuja en este nuevo mundo, demostrando que no importa la edad, los recursos, el tiempo y la experiencia, tan solo depende de lo que tú te crees capaz de hacer y de nada más.

 

¿De qué se trata tu último emprendimiento?

De repente muchos jóvenes entre quince y dieciocho años comenzaron a escribirme preguntándome cómo había hecho el switch. Querían saber qué me había motivado a hacer el cambio, querían que les enseñara a ser constantes, a tener motivación. Y así nació Switch Up, completamente distinto al área biotecnológica, con mentores de sicología clínica, cuyo proyecto es una metodología que ayuda a las personas a tener fuerza mental para poder alcanzar sus propósitos en la vida. En marzo queremos partir con colegios.

¿Por qué libros de autoayuda?

Con los libros de autoayuda terminas con otra mentalidad, otro pensamiento, siento que el tiempo realmente se invirtió y siempre deja una reflexión. Antes el idioma me limitaba mucho, pero ahora que estuve en Singularity se me expandió el mundo y me di cuenta de que había muchísimos libros en inglés que ahora estoy leyendo, eso sí, todavía apoyada por un diccionario.

Y guiña un ojo, divertida.

 

“Fueron tres meses súper intensos, con clases de ocho de la mañana a diez de la noche. Pero yo estaba ahí por algo, quería cambiar mi futuro por algo mejor, encontrar mi propósito y luchar por mis sueños”.

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