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EDICIÓN | Septiembre 2015

Los 33

Por Maximiliano Mills / www.betweencliffsandairports.com
Los 33

Los 33 es una película arriesgada, cuyos productores decidieron jugársela por narrar una historia reciente, verdadera y archiconocida a nivel planetario —dando su versión—, pero quedando con la tranquilidad de que dejan una recreación impecable a nivel visual.

El domingo 22 de agosto de 2010 venía de un almuerzo en el campo y estaba cruzando la ciudad de Quilpué. Esperando la luz verde, veo que viene doblando un auto con una gigantesca bandera chilena flameando al costado y antes de que me pase, noto que lleva algo escrito a la inversa sobre el parabrisas trasero y espero a que se ubique en mi espejo retrovisor para leerlo… entonces aparece una imagen que dice “Vivan los Mineros”… entonces miro a mi padre y le digo “¡Papá, los mineros están vivos! ¡¡¡Están vivooooos!!!”. Ya esa mañana algo se había insinuado en las transmisiones por televisión desde Copiapó, pero después de diecisiete días desaparecidos bajo tierra, ya todos nos estábamos preparando para un funeral simbólico y no para dar el más grande alarido de júbilo que he gritado en mi vida. Además, mi madre había fallecido hacía tres semanas, lo cual me tenía con una empatía directa con el desesperanzado sentimiento de pérdida que todos los días mostraban los familiares de los treinta y tres mineros en las noticias.

Los 33 es una película arriesgada, cuyos productores decidieron jugársela por narrar una historia reciente, verdadera y archiconocida a nivel planetario —dando su versión—, pero quedando con la tranquilidad de dejar una recreación impecable a nivel visual. Es una películadirigida por la mexicanaPatricia Riggen, con un elenco de antología encabezado por Antonio Banderas yJuliette Binoche, secundados por Gabriel Byrne, James Brolin, Lou Diamond Phillips, Naomi Scott, Rodrigo Santoro, Kate del Castillo y Bob Gunton, junto a las chilenas Paulina García y la notable Coté de Pablo —cantando un Gracias a la vida que estremece—, más los cameos de Leonardo Farkas y “Don Francisco”. La película se grabó en las afueras de Copiapó,ChileyNemocón,Colombia, cuyas amplias cavernas abandonadas fueron el escenario adecuado para dar con la luminosidad natural que se da dentro de una mina junto a la sensación de abandono y claustrofobia. Está basada (casi con rigurosidad biográfica) en la historia vivida por los treinta y tres mineroschilenos que quedaron atrapados durante dos meses a setecientos metros de profundidad, producto de un derrumbe en la mina San José, el5 de agostode 2010.

La película no defrauda, todo lo contrario, pero hay que detenerse en sus tres imprecisiones: a pesar del holgado presupuesto, la recreación del “Campamento Esperanza” es débil y con la mezquindad de los mil quinientos extras faltantes para lograr la verdadera relevancia que tuvo este lugar. Por dos meses esta ciudadela improvisada fue el centro del universo y no darle esta acción pivotante dentro del guión se nota y se extraña. Juliette Binoche es una actriz de oficio, pero creo que fue deliberadamente suavizada como María Segovia en los diálogos o no supo jamás conectarse con su personaje. María Segovia fue nombrada la “Alcalde” del campamento y su notoriedad fue clave desde que los mineros no pudieron salir. Se  bastante más del personaje y de la actriz. Y finalmente, la gran farra de la historia: ¿qué gran tensión narrativa hubiera generado la imagen del presidente Piñera cancelando su gira por Sudamérica para decidir volver de inmediato a Chile y colocarse al frente de la operación de rescate? No la imagen aséptica de un gobernante adormecido en La Moneda, dando instrucciones con la misma convicción con que le pediría sopaipillas al vendedor de la esquina…

La medianoche en que se comenzó el rescate me había preparado para —en lo posible— presenciar el regreso a la superficie de los treinta y tres mineros. Un conocido, el director de televisión Reynaldo Sepúlveda, estaría a cargo de las imágenes que serían icónicas a partir de esta noche. Cuando directo desde la república independiente Sub-Terra, llegó de regreso a la vida el primer minero, Florencio Ávalos, seguido por el hiperkinético Mario Sepúlveda, se produjo una catarsis global que liberó tanta tensión e incertidumbre agolpada en nuestros espíritus. Aquí la narración nos ubica en una situación que se ocultó: ¿qué pasaba si algo salía mal? ¿Si ocurría un temblor, fallaba un engranaje o la ansiedad del ascenso le provocaba un infarto a un minero? Una historia tan conocida todavía puede dar sorpresas y es un momento destacado en la película.

Las imágenes y la descripción vivida por Los 33 no podrá dejar contento a todos… yo sí quedé muy satisfecho.Inolvidable serán las imágenes de la onírica última cena que realizaron todos los mineros con tan alta sacralidad e inmolación. La interpretación que hacen Antonio Banderas y Lou Diamond Phillips de los dos líderes mineros bajo tierra, Mario Sepúlveda y Luis Urzúa, es dosificada y con la certeza de morir dignamente retratada. Los 33 es una película muy recomendable, que te hace salir del cine con un extraño deseo: ser abuelo lo más pronto posible. Verte rodeado por ellos para comenzarles a relatar… “en la medianoche del desierto más seco del mundo comenzaron a ascender treinta y tres chilenos que nadie podía creer que estaban vivos… mientras dos mil cien millones de personas nos acompañaban por televisión haciendo fuerza para que el rescate fuera exitoso… el primero fue Florencio Ávalos, quien fue recibido por el presidente Piñera… esa noche Chile no durmió, tampoco la mitad del planeta… pero nosotros amanecimos más chilenos que nunca”.

 

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