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EDICIÓN | Diciembre 2014

The Hoax

Por Maximiliano Mills / www.betweencliffsandairports.com
The Hoax

Crecí durante mi infancia oyendo comentarios sobre este distante millonario; poderoso, impredecible y auto-recluso, quien dirigía un imperio corporativo aéreo, hotelero e industrial en Estados Unidos, pero ¡que no había sido visto en público en décadas! Jamás pensé que la vida me daría la oportunidad de tener solo “un grado de separación” con Howard Hughes.

YC, mi octogenario amigo de California, trabajó para Hughes como investigador privado en la agencia que tenía su hermano mayor. Formó parte de un grupo especial que se dedicaba a vigilar a las numerosas novias y amantes que este mantenía dentro del círculo de actrices de Hollywood. “Es el trabajo más aburrido que he tenido en mi vida”, me comentó. “Hughes era germofóbico y nuestro trabajo consistía en vigilar a sus mujeres: que estas solo utilizaran utensilios limpios en un restorán y que usaran guantes; que no tuvieran otros amoríos; verificar que no estuvieran enfermas de gripe cuando fueran a verlo y que al saludar no le dieran la mano a extraños. En realidad, consistía en pasar casi todo el día encerrado dentro del auto mirándolas con binoculares para después llenar una ficha con un reporte que este leía. Nosotros éramos los ojos de Howard Hughes donde este no podía estar”.

The Hoax (2006) es una película biográfica basada en el libro homónimo (1981) de Clifford Irving y dirigida por Lasse Hallström. Se trata de cómo Irving logro embaucar a la editorial McGraw-Hill ofreciéndoles la exclusiva biografía de Howard Hughes, supuestamente escrita por él en 1971, en colaboración con Hughes. Si bien muchos de los acontecimientos descritos por Irving en su libro fueron cambiados, Irving después de leer el guión final pidió ser eliminado como “consejero técnico” de la película (lo cual para estos casos se entiende que la veracidad del guión dejó mal parado a Irving, prefiriendo desacreditarla con su retiro). La historia es tan inverosímil que hasta hoy me cuesta creer que es verídica.

¿Cómo Irving consiguió sostener una mentira tan pública e involucrando a los mejores del negocio editorial? Primero, era un experto en imitar la caligrafía de otra persona. Falsificó la letra manuscrita de Hughes de manera tan perfecta que todos los expertos grafólogos consultados por McGraw-Hill certificaron la “autenticidad de la carta” que envió Hughes a Irving, donde lo nombraba como el escritor elegido para redactar su biografía. Segundo, fotocopió, sin autorización, el borrador del libro que escribió Noah Dietrich, el brazo derecho de Hughes. Este contenía información y detalles confidenciales que solo sabían Hughes y Dietrich, otorgándole gran credibilidad a la biografía de Irving.

Tengo la costumbre de quedarme dormido viendo una película en la televisión. Cuando estoy de viaje, reemplazo esta costumbre por quedarme dormido viendo una película frente al computador. The Hoax es una de las pocas películas que habita en mi disco duro. Debo haberla visto más de cuarenta veces y vuelvo a concluir que es una obra magistral por la perfección de su reparto, edición, música, producción y guión ¡pero sobre todo porque es la primera vez que Richard Gere actúa!

Finalmente, aquí se olvida de su lucrativo personaje de gigoló repetido hasta el cansancio en decenas de películas para ¡por fin! dedicarse a encarnar un personaje asignado por un director de cine. Es tan impactante ver actuar a Gere que hasta su cambio de peinado sorprende y nos hace apreciar el nacimiento de este en una formidable y honesta actuación.

¿Tuvo Irving la ejecución del fraude perfecto en sus manos con esta falsa biografía? Sí. ¿Dónde estuvo su error? Cometió dos. No incluir en la biografía documentos que le habría enviado Hughes para derribar políticamente a Nixon como presidente de Estados Unidos. Y el segundo error es más clásico… contarle a su amante que escribía una biografía falsa del misterioso millonario.

The Hoax es una historia real, pero quizás su lectura secundaria sea aún más cautivante. Las numerosas escenas donde Irving negocia la autenticidad y la venta de los derechos editoriales de la biografía de Hughes son verdaderos manuales sobre cómo saber negociar algo en la vida. Si está pensando en su empresa para pedir un ascenso, un aumento de sueldo o un traslado al extranjero, no se le ocurra hacerlo sin antes ver la estafa maestra que casi logró Clifford Irving.

 

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