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EDICIÓN | Agosto 2014

The Bucket List

Por Maximiliano Mills / www.betweencliffsandairports.com
The Bucket List

Han sido dos años muy estimulantes sumergiéndome en las películas más sorprendentes y conmovedoras gracias a esta columna. Por eso creo que, a modo de resumen de lo vivido, es un buen momento para hacer mi propia bucket list. Esto viene de la frase “achieve your dreams until you kick the bucket” (realiza tus sueños hasta que llegue la hora de patear el tarro), entendiendo que patear el tarro es cuando llega la hora de tu muerte y en la lista escribes todo lo que te gustaría hacer antes de morir.

Protagonizada por Jack Nicholson (Edward Cole) y Morgan Freeman (Carter Chambers), es una película filmada en Estados Unidos, el 2007, y dirigida por Rob Reiner. Es fascinante desde un comienzo, pues nos demuestra que a veces en la vida dos personas totalmente opuestas en personalidad, riqueza y origen social pueden llegar a conocerse y complementarse. Edward Cole es un billonario y entre sus negocios también administra hospitales. Justo después de haber instaurado la regla “una pieza; dos camas, sin excepciones” debe ser llevado a urgencia, donde queda en observación. Aquí se ve “obligado a compartir” pieza con el mecánico Carter Chambers. Se opone con vehemencia, pero su asistente lo convence diciéndole “si utiliza una pieza solo para usted nos crearía un gran problema de imagen”. Después de unos días, ambos son diagnosticados con distintos tipos de cáncer terminal. Una mañana, Cole encuentra en el suelo la bucket list escrita en privado por Chambers y le propone realizarla: ambos redactan una bucket list compartida y Cole pone su jet privado y el financiamiento para lanzarse a realizarla alrededor del planeta.

La esposa de Chambers se opone totalmente a la idea. Este le replica “te he dado a ti y a mis hijos cuarenta y seis años de mi vida. Ahora es mi tiempo”. Ya saben que están contra reloj. Se suben al avión y emprenden la última travesía de su existencia: recorren la vida nocturna de Hong-Kong… se van de cacería a un safari en África… ven amanecer en las pirámides de Egipto… se lanzan en paracaídas… van a cenar en el mejor restorán del Mediterráneo… recorren la Gran Muralla China en moto y tratan de subir al Everest en helicóptero pero una tormenta se los impide. En el camino se van conociendo y por sus personalidades antagónicas, se cuestionan constantemente sus creencias y filosofías de vida: Cole es escéptico frente a la reencarnación y le pregunta a Chambers ¿cómo lo hace un caracol para ascender espiritualmente? ¿Deja un mejor rastro de baba? Chambers a su vez le reprocha a Cole por haberse apartado de su familia debido a malas decisiones en el conflicto matrimonial de su hija.

Una recaída de Chambers los hace volver a California. Es dado de alta y da paso a la escena más existencialmente conmovedora. Se encuentra en la pieza con su esposa e inesperadamente erotizados. El Chambers-macho se dispone a lanzarse sobre su esposa-hembra cuando ella le dice “espera, voy a colocarme algo más sexy”. Regresa a los minutos vestida con una negligé transparente y encuentra a su marido en el suelo sufriendo un ataque epiléptico producido por el tumor cerebral… ¿esperó demasiado? ¿A veces hay que montar la ola del momento y no esperar el momento perfecto? ¿El deseo no domesticado es imposible de planificar?

Los médicos logran recuperarlos a ambos para lanzarse a realizar los sueños que habían quedado pendientes de su primera gira: Cole logra besar a la mujer más linda del mundo y Chambers reúne el valor para confesarle a Cole de donde proviene su café favorito…

Las peripecias en mi vida y esta película me hacen un firme creyente de que no importando tu edad —tres, catorce, cuarenta y tres o sesenta y ocho años— siempre debemos tener a mano y actualizada nuestra propia, privada y personal lista de sueños o bucket list. Sin importar quiénes seamos ni de cuántos medios dispongamos, la vida y la salud son de verdad los bienes más preciados. Sin ellos nada más sirve… ¿Cuáles son los primeros cinco sueños en mi bucket list?: Contemplar una aurora boreal; ver un amanecer junto al Taj Mahal; nadar junto a una manta raya; conmoverme al contemplar la Sagrada Familia de Gaudí y volver a besar a la mujer más maravillosa del mundo. Deléitense y disfruten con esta película que remueve nuestros cimientos, pero cuando termine no se olviden de comenzar a escribir sus propias listas de sueños.

 

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